En Soliradio.com producimos podcasts y contenidos digitales, que distribuimos a través de nuestras redes sociales y nuestros canales en YouTube y Spotify. Llegamos a más de 350 mil personas, una amplia comunidad digital en la Comarca Lagunera de la que forman parte más de 60 mil tomadores de decisiones.
telegramtik tokinstagram logo

Buscar

telegramtik tokinstagram logo
campaña aceveone
campaña aceveone

En memoria de Chiquita

chiquita

Llegaste hace quince años, trayendo alegría y felicidad. Tu expresión radiante siempre me hizo sonreír y me empujaba a tomarte entre mis brazos y plantarte un beso sobre tu nariz.

Una pasión alocada por tu pelota robó el corazón de tu primer papá humano, quien de primera instancia se resistía a tu presencia en casa. Con rapidez te ganabas a cada visitante, a quien venía sólo a poner el gas o hacer algún arreglo, pues tu exigencia frente a tu pelota por comenzar un juego sin fin se daba a conocer por ladridos apresurados ante la lentitud de no responder a tu llamado. Nadie se libraba de aventar aunque fuera una vez la codiciada bola de tenis. No diste tregua ni siquiera en tu embarazo, horas antes seguías en tu intenso correr tras ella. Nos sorprendimos al verte por la mañana al cuidado de tu par de cachorros; sin ayuda alguna, habías hecho un gran trabajo.

Los niños fueron tus aliados, fuiste la mejor terapeuta para mis estudiantes vespertinos, 

quienes llegaban a reforzar sus conocimientos académicos y terminaban la sesión gozando de ti y tu incansable pelota. Todo era perfecto.

De pronto mi vida dio un giro que me sacudió el alma. Siempre cercana y cariñosa, limpiabas mis lágrimas y sentías mi dolor, dormías junto a mí, me acompañaste en un duro y lento proceso. Juntas comenzamos una nueva vida en el silencio de las mañanas: me hacías platicar y jugar antes de comenzar mi día. 

Recuerdo los icónicos momentos en la canasta de mi bicicleta; te encantaba salir a pasear mientras  yo disfrutaba de verte tan feliz. Descubrimos nuevos retos y aventuras, hasta que un día fue necesario prepararnos para otro capítulo de vida: una nueva pareja para mí, cambiamos la rutina, el país y el idioma. Fue el comienzo de tus constantes viajes internacionales en avión; viajar contigo en cabina fue una aventura que siempre se quedará en mi corazón.

El estado de Washington te recibió con un montón de senderos por olfatear y todo un bosque por admirar. Hicimos una rutina al comenzar el día, salir a caminar bajo el sol, la lluvia, la nieve. Contemplábamos los patos y las ardillas; yo te hacía feliz y tú más aun a mí; conectamos y nos comunicamos de una forma inimaginable para muchos.

Hubo días que decidiste salir a pasear por tu cuenta, vaya susto, pero nunca faltó un alma caritativa que llamaba para avisar sobre tu paradero gracias al collar con tu nombre y nuestro número.

Experimentamos la sensación de ir de campamento, estar en medio de un lago azul y limpio rodeado de un denso bosque. Ir en la lancha contra el viento era motivo para protegerte cuando buscabas mis brazos, mi protección. Cuando la velocidad lo permitía, te acomodabas en la popa, erguida, de frente: -Abran paso, que aquí viene “Chiquita”.

Tus premios no eran opción, ni tu tenacidad por obtener uno; detenía mis actividades con tal de disfrutar contigo cada galleta, esas en forma de huesito que mordías sin prisa, lo saboreabas, las masticabas con cierto encanto.

Los años cobraron factura sobre tu cuerpo, pero saliste adelante un nevado día de invierno, una cirugía inesperada de la cual te recuperaste. Sin embargo, hoy la historia es diferente, mi corazón sintió con anticipación que el día que más temía se acercaba, llegó la hora de decirnos “Gracias”, pues decir “Adiós” partía completamente mi corazón.

“Chiquita”, mi fiel compañera, mi espejo de emociones, esa perrita que nunca lastimó a nadie, esa peludita dorada que me robó el corazón y que al verla partir me lo destrozó.

Me quedo con cientos de recuerdos, con las imágenes de la felicidad que compartimos. Descansa, mi hermosa “Titita Jones” (cómo en secreto te decía). Espérame en el arcoíris porque estoy segura que algún día nos volveremos a reencontrar corriendo con tu pelota y tu viva mirada. Nos volveremos a abrazar.

Somos parte de una comunidad de medios laguneros

Somos parte de una comunidad de medios laguneros