En Soliradio.com producimos podcasts y contenidos digitales, que distribuimos a través de nuestras redes sociales y nuestros canales en YouTube y Spotify. Llegamos a más de 350 mil personas, una amplia comunidad digital en la Comarca Lagunera de la que forman parte más de 60 mil tomadores de decisiones.
one gasolinera
one gasolinera

Leyendo una novela histórica

Por Archivo Archivo
abril 23, 2024
Una novela histórica no deja de ser ficción, más allá de los hechos históricos en los que se base. Entonces, ¿cómo nos ayuda a conocer mejor nuestra historia mientras nos entretiene con literatura?
Video Embebido Sin Controles

La novela histórica es una obra literaria de ficción y comúnmente de gran formato que se desarrolla en un tiempo y lugar específicos, con el trasfondo de sucesos relevantes para la humanidad e incluyendo en la trama personajes existentes durante ese periodo. Se dice que tiene sus comienzos en el siglo XIX, durante el romanticismo, género que cobró fuerza con autores como Victor Hugo, Aleksander Pushkin y Lev Tólstoi, creando grandes obras como Los miserables, La hija de capitán y Anna Karenina.

Con el tiempo este género literario se fue popularizando. Algunos ejemplos del siglo XX los tenemos en Yo, Claudio de Robert Graves, El nombre de la Rosa de Umberto Eco, y hasta en Los pilares de la Tierra de Ken Follet, obras que se convirtieron en clásicos para quienes gozan de la lectura.

Este último autor, el británico Ken Follet, publica en 2010 La caída de los gigantes, obra que relata el vínculo entre familias inglesas, galesas, alemanas, estadounidenses y rusas en el marco de la Primera Guerra Mundial. El autor saber mezclar sucesos reales que erizan la piel por su gran habilidad de mostrar la acción (como las batallas tras las trincheras), al tiempo que detalla el amor y desamor en una época donde los lineamientos para demostrar este sentimiento eran muy diferentes a los de nuestros tiempos.

Existen autores que conocieron muy de cerca la historia, como Kathryn Blair, quien no sólo fue periodista radiofónica en Hollywood durante la Segunda Guerra Mundial, sino que antes le tocó crecer en el México posrevolucionario de los 1920’s y vivir la revolución cubana. Además conoció de cerca la vida de Antonieta Rivas Mercado al casarse con su hijo. Fascinada por la muerte de la mexicana en Notre Dame, investigó tanto sobre su vida que publicó la novela histórica A la sombra del Ángel, donde desde la figura de Rivas Mercado retrata treinta años de la historia de México, incluyendo la revolución.

Definitivamente, hay que tener un talento especial para escribir este género de novelas, pues habilidosamente se alterna la pluma del estilo literario con una exhaustiva investigación de los hechos.

Para mí, leer novelas históricas es adictivo; encuentro conexión con algunos personajes, y me motiva a investigar sobre aquellos sucesos históricos que cambiaron el rumbo de la humanidad.

Leer páginas de este género es una manera muy atractiva de aprender sobre los sucesos importantes de la historia con detalles que quizá poco salieron a la luz o que no fácilmente notaremos en las básicas clases que llevamos en la escuela.

Es común que las novelas históricas asusten por su enorme cantidad de páginas, pero la realidad es que son libros que enganchan con una mágica facilidad que hace que las páginas fluyan más rápido de lo que esperábamos. 

Adentrase en una novela histórica no es perder el tiempo, no significa aburrirse y mucho menos confundirse entre la realidad y la ficción. Por el contrario, una novela histórica abre la mente, nos invita a investigar, nos da un contexto humana y socialmente más rico de un hecho ya conocido y, sobre todo, como otros géneros novelísticos, nos ayuda a ejercitar nuestra capacidad empática, mejorando nuestra comprensión de la condición humana. 

La novela histórica es sin duda un género literario emocionante, imperdible y que debe enriquecer la estantería de cualquier persona que guste de la lectura.

Video Embebido Sin Controles

Más de Archivo Archivo

Checa el último capítulo de Ajuste de Tiempo