Más reuniones, más viajes.

Entre los varios eventos biker a lo largo del país, en días pasados se llevó a cabo un gran evento en baja California, la Biker Week 2023 en Los Cabos. Desde La Laguna, muchos motociclistas se embarcan en la aventura para atravesar Durango y Sinaloa, tomar el ferri y hacer acto de presencia en estos lugares tan maravillosos, sólo por el hecho de vivir la congregación, llámese este evento en la península o todas las reuniones que hay a lo largo del año.

Empieza el 2023 y con él distintas celebraciones de aniversario, ya sea de asociaciones, grupos de amigos o motos club que celebran desde su primer aniversario hasta uno más de tantos en su historia. Algunos los hacen coincidir con sus fiestas regionales o ferias para atraer público foráneo y aprovechar para dar a conocer su región a la comunidad biker y traer derrama económica, mostrar un poco de su cultura y hacer una tradición.

Por lo pronto, en estos próximos días ya se sabe que hay que preparar la maleta para una joya de aventura que se espera cada año: la tradicional Semana de la Moto, que ya es todo un evento reconocido en Mazatlán.

Bendiciones de cascos en Coahuila: Parras y Matamoros

En el comienzo del año se espera lo mejor. Todo mundo parece tener una lista de deseos por cumplir. Y para la comunidad biker es exactamente igual: empezar un año lleno de rutas por recorrer y eventos nuevos y programados; empezarlo y querer llegar hasta donde los caminos nos lleven. Y uno de los eventos más esperados de inicio de año es la bendición de cascos.

Aquí en la Laguna se está implementando una bendición de cascos en Matamoros. Con el propósito de hacerlo conocido he invitar a bikers de todos los lugares de México, se lleva a cabo el tercer fin de semana de enero, justo una semana antes de la más renombrada bendición de cascos en el pueblo mágico de Parras, Coahuila, que ya tiene estipuladas varias actividades y es toda una tradición para la comunidad biker.

Tanto en Parras como ahora en Matamoros, estas congregaciones también traen consigo turismo y derrama económica; los habitantes y las ciudades mismas ya nos esperan.

Guadalupe, siempre fiel

En estas fechas, como en otras partes de nuestro país, en La Laguna también se acostumbran las típicas peregrinaciones, en las que participan agrupaciones. Los motoclubes no somos la excepción, pues organizamos rodadas para dar gracias y peregrinamos hacia la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe; se agradece por todo lo bueno y lo malo que nos pasa en nuestra vida diaria y en nuestras rutas.

En otro gesto de agradecimiento también con la sociedad y para dar alegría a los niños, se organiza una rodada tipo desfile por los principales bulevares y avenidas de La Laguna (Torreón, Gómez y Lerdo). Este año será el día 22 de diciembre.

Desde esta columna y desde nuestra pasión biker, invitamos a todas las personas a ser partícipes de nuestras festividades decembrinas.

Diciembre y sus ayudas

En la vida de un biker también se llegan las fechas en las que su corazón se abre para dar paso a sus buenos deseos y sus ganas de ayudar al prójimo, ya sea de varios modos como el ir a dar una ayuda a los que lo necesitan hasta llevar un refrigerio a las personas que se encuentran fuera de los hospitales a la espera o cuidado de sus enfermos. Estas son algunas de las satisfacciones que tiene un biker y forman parte del orgullo de serlo.

La asociación que pertenezco contribuye en estas actividades, pero también se hacen convivios donde se recaudan juguetes que posteriormente serán entregados a niños en comunidades retiradas donde los recursos son escasos, junto con alguna ayuda de alimentos o cosas que sean útiles para las personas de esas comunidades.

Si deseas contribuir con nuestra causa este diciembre, por favor escríbeme a mi cuenta de Ínstagram: @angyrybio

Las calles de Parral

Allá para los veintitantos de julio y desde hace más de 20 años, sucede una concentración motociclista en el hermoso pueblo de Parral, Chihuahua, con música y comida sumamente variadas. 

Parral es una ciudad muy pintoresca, muy tranquila. Su gente es cálida y en sus calles se respira la belleza de su estilo colonial. Está su mina con sus recorridos. Están sus calles inclinadas y un canal en el centro que puede usarse como vialidad, pero que en temporada de lluvias se llena y regala una vista hermosa. Y en el corazón de la ciudad está un reloj muy grande y distintivo. Y en la entrada te recibe la famosa torre de las dos caras.

En el día central de la reunión biker, es de rigor tomarse la fotografía en su glorieta, junto al gigante monumento ecuestre del general Pancho Villa. 

Esa semana en Mazatlán

Esa semana en Mazatlán

Entre los últimos días de marzo y los primeros de abril se celebra en Mazatlán la ya ahora internacional “Semana de la moto”. Ahí se concentra gran número de motociclistas de todos los rincones de México e incluso de Estados Unidos. 

En esos días se hacen varios eventos en los que se dan reconocimientos y se programan artistas y conjuntos musicales de diferentes géneros. Hay convivencias entre quienes que formamos parte de esta gran hermandad y carnalismo biker, y claro que se disfruta de lo más importante: el mar, el sol y todo el clima tan agradable en esta playa tan querida y recurrida desde La Laguna.

Se hace un desfile por el malecón y la gente puede observar distintas clases de motos: originales, modificadas, diferentes cilindradas, vestimentas y un poco de la excentricidad y el humor biker. Sin dejar a un lado la aventura que siempre conlleva el llegar a nuestro destino, ya sea de ida o de vuelta.

Bendita y honoraria playa de la gente lagunera. Y bendita la pasión biker que hasta ti nos lleva.

Por la sierra de Chihuahua: carretera envuelta en el petricor

En esta ocasión te contaré uno de mis viajes hacia la zona rarámuri, lo que se conoce como “sierra tarahumara”, en Chihuahua. Ahí pasé por varios poblados, como Creel: la compañía de la carretera envuelta en el petricor, una leve neblina y la naturaleza llena de sus paisajes el fresco; el viento tan a veces frío, pero siempre según se le antoje, te trasmite sensaciones fundidas en ir sola en mi moto, cautivada por ese momento donde percibo lo grande que es el mundo y su belleza, y reafirmo que la vida está hecha para disfrutarse: es tan corta que tal vez no alcance a gozar de todo esto que tiene para ofrecerme. Cuestión de actitud: aunque se presenten percances como ponchaduras o fallas de algún otro tipo, al sentir la libertad sé agradecer los días maravillosos como este.  

En ese viaje conocí los poblados, parte de sus formas de vivir, gente extraordinaria que con tan poco de lo que tiene para vivir disfruta a su manera la vida, las carencias y dificultades a las que se enfrentan día a día, como por ejemplo trasladarse de sus viviendas a los puntos donde están los comercios. A lo largo de la carretera me topé con varios de ellos, que caminaban distancias extremas, y en esos detalles reflexionas sobre lo que tienes y tus circunstancias.

En esta soledad tan placentera

Durante estos años he conocido personas memorables que han dejado algo de ellas en mí, y ya aparecerán en todo lo que tengo por contarles. Pero hoy quiero hablarles sobre la persona con la que más conecté cuando decidí subirme a una moto y sembrarme la pasión biker: yo misma. Y como con todas las personas que se te vuelven significativas en el camino, hay experiencias compartidas y la inicial es inolvidable.

Mi primera vez en motocicleta significó muchísimo, un toque de libertad y euforia que nunca antes había experimentado, pero a la vez con miedo por ser algo nuevo, desconocido, impactante y memorable. Fue un paseo nocturno en una mezcla de aire fresco, llanura, la luna y la cobija celeste; una combinación perfecta. Fue el momento preciso en el que se volvió parte de mi esencia de vida.

Después vino la elección de la moto perfecta, el hondar en las cilindradas y los estilos, en el diseño y las personalizaciones. Empecé mi travesía en una Yamaha cc250, tipo chopper; la moto más bella, sencilla y liviana que pude tener. 

Como a tanta gente nos ha de pasar, en muchas profesiones y aficiones, al principio piensas que por haber estado investigando un poco ya eres experta. Yo les puedo decir que fue hasta después de diez intentos que pude tener la confianza y la experiencia inicial para sentir la aventura, para comenzar a conocerme mucho más en este camino lleno de rostros memorables y en esta soledad tan placentera. 

Vibrar en dos ruedas

Hace nueve años conocí el amor de mi vida: ser biker. Quién dijo que el amor sólo está en otro ser humano. Yo confirmo que encontré ese amor y es la cosa más maravillosa que pude haber encontrado: todo lo que he vivido en los caminos, los paisajes, el clima, el viento, de día y de noche; la gente que conoces y cómo convives. Tengo un sinfín de vivencias desde que encontré el amor, y tengo tanto qué contar desde esta travesía.

Una persona biker (báiquer) es alguien que anda en motocicleta, con toda la identidad, cultura y colectividad que implica. Pero si lo defino más honestamente, lo tengo que llamar pasión; un estilo de vida a la que me siento muy orgullosa de pertenecer. Habrá quienes piensen que es sólo para hombres, pero ése no es problema mío.

En este espacio voy a contar mis historias como biker lagunera, mis vivencias a lo largo de estos años dedicados a esta apasionante manera de vivir, de sentir, de vibrar en dos ruedas. Te llevaré a través de cada uno de mis viajes y experiencias, y todo lo relacionado con este ambiente que no todo el mundo conoce. Conmigo irás a algunos Biker Fest, distintas concentraciones motociclistas, eventos locales y, claro, también te voy a hablar de los famosos accidentes, que en estos caminos nunca faltan. Ten tu casco, trépate.