Irma Cáceres: entre raíces, costumbrismo y el despertar de la mujer

Ahora contaré un poco sobre otra escritora lagunera. Ella es nacida en la ciudad de Torreón, Coahuila, Irma Janeth Cáceres Ramos. Egresada del ITESM Campus Laguna de la Licenciatura en Comercio Internacional. Los últimos veintiocho años ha tomado una diversidad de cursos, lecturas y talleres de crecimiento personal, ya que se inclina mucho a compartir su aprendizaje. Además, sigue estudiando, pues considera que nunca se termina de aprender. Irma Cáceres una mujer con grandes ideales, que busca el autoconocimiento para desarrollarse y crecer.

Desde pequeña tenía facilidad para leer y escribir, ganando reconocimientos escolares y luego laborales por su habilidad de redacción. Publicar un libro no estaba planeado por ella; fue la vida quien la condujo a hacerlo. Al principio, escribir por las noches relatos familiares y ajenos era un pasatiempo, hasta que se enteró de una convocatoria literaria. Fue entonces cuando creó y dio vida a la protagonista, conjuntando las historias sueltas. Así participó en el Concurso Internacional Valladolid de Letras 2013, obteniendo un reconocimiento por dicha institución, resultando seleccionada y participando en la antología 2023 Libera tu Historia de Hogar Desconocido.

Irma Cáceres autora del libro Bébete mi alma (Editorial Círculo Rojo), una historia fundamentada en situaciones y vivencias reales con cierta combinación ficticia. La obra narra la vida de una mujer mexicana descendiente de libaneses, con énfasis en el costumbrismo del México de los años sesenta y setenta. Explora el desarrollo de la vida familiar en esos años, especialmente cómo este ambiente influía en hombres y mujeres dentro de una sociedad donde el machismo y el patriarcado estaban muy marcados. En la novela se refleja el inicio de la lucha de la mujer por su libertad en contra de los estándares establecidos.

En su narrativa se revela una cierta incitación a que la mujer se desvincule de esa sociedad en la que el género masculino oprimía y sometía, particularmente en aquellas familias con raíces México-libanesas que se entremezclaban en la provincia mexicana. Es una novela de escritura ligera, pero que atrapa al lector de manera inmediata. Nos invita a reflexionar sobre las lecciones que nos presenta la vida, el despertar de la conciencia y el amor propio, llevándonos a empatizar con las experiencias de la protagonista, que resultan inspiradoras para nosotras, las mujeres que aún vivimos en sociedades machistas. Especialmente, nos impulsa a no permitir que nos abusen o manipulen, a evitar que nos "beban el alma".

La protagonista, Sofía Kajam, mexicana pero de ascendencia libanesa, ha crecido en un medio ultraconservador y radical, donde se asentaba que el hombre era, por tradición, el patriarca: quien mandaba, imponía todo su poderío, incluyendo a las mujeres, que eran sometidas al machismo influenciado por las raíces de Medio Oriente, aunado al existente en los hombres mexicanos de aquel entorno provinciano. En la vida de Sofía, estas circunstancias impactaron tanto que le impedían desarrollar su identidad y autonomía.

Sofía tuvo que enfrentarse a Pedro Aréchiga, un personaje autoritario y con mucho poder, acostumbrado a obtener siempre lo que quería. Todo esto lo hizo para defender su verdadero amor, encarnado por Pablo Villavicencio. En la trama, Sofía narra cómo vive un momento crucial que la marcó de manera permanente, pero que la hizo despertar en su conciencia y la llenó de valentía, desafiando costumbres y creencias para obtener su felicidad.

Es una novela que deja al lector con la convicción de tener la firmeza y fortaleza para ser uno mismo, sin dejarse influenciar ni oprimir por nada ni nadie.

Muy recomendable para cualquiera, sin importar edad o género, es una lectura amena y constructiva que nos aporta lecciones importantes de vida.

Actualmente está trabajando en un segundo libro que, al igual que el primero, combinará realidades con ficción y que esperamos pronto poder leer.

Susana Caldera: las pasiones cotidianas que dan vida a la poesía

Empezamos este mes de diciembre comentado sobre otra de nuestras poetas laguneras, Susana Caldera, nacida en Torreón, Coahuila. Ella mostró su interés desde muy temprana edad primeramente hacia la lectura y de ahí saltó a crear sus propios cuentos. 

Sus estudios estuvieron encaminados hacia la educación, se graduó como Guía Montessori y lleva ya 20 años en ese ámbito. Enfocada como todos los que escribimos y queremos aprender a hacerlo mejor, Susana ha tomado talleres diversos tanto de edición como de redacción literaria. “Yo iba con la idea de ser editora, de aprender más acerca del difícil arte de la edición, pero ahí me hicieron escribir”, de esa manera fue impulsada para llegar a concretar su obra primigenia.

Su poemario titulado Vasta Pasión/Basta pasión, bajo el sello de Cravioto Editores, fue presentado en junio del 2021. En la actualidad, entre su trabajo de guía, los cursos y talleres, se encuentra además muy concentrada en la publicación de su segundo libro, con la misma editorial de Cravioto Editores, titulado Sangre y fe, que estará saliendo a la luz en los primeros meses del 2025.

Vasta pasión/Basta Pasión está integrado por 25 poemas y siete prosas, escritos de forma donde la naturalidad se distingue, porque nos describe las emociones, sentimientos y apasionamientos cotidianos desde sí misma, su interior, basándose sobre sus propias vivencias. Y a veces nos es fácil decir que las pasiones son desbordantes, sin embargo, sin ellas la vida sería simple, llana, quizá hasta caer en el aburrimiento o el desinterés. Las pasiones son las que mueven al hombre y lo llevan a crear, o a destruir, de ahí el nombre de este libro.

Germán Cravioto, otro de nuestros escritores laguneros reconocidos, quién nos dice sobre este libro: “Pues bien, aquí hay poesía para abrazar a la pasión y susurrarle al oído que sea vasta, o según el caso, un ya basta; en medio de las posibilidades siempre timbra la razón de lo suficiente”.

“Letras que instalan la pasión como columna vertebral del amor, como la autopista central de donde parte la motivación y el deseo por realizar algo”, escribe en su entrevista del 20 de julio de 2121, en el periódico El Siglo de Torreón, el periodista y escritor Saúl Rodríguez.

Incluyo en la columna de hoy este par de escritos de Susana Caldera, donde muestra un claro y singular ritmo aunado a una sencilla musicalidad que los hace leer ligeros, en dónde nos involucra a ese vórtice de pasiones de una cotidianeidad muy mundana.

Hoguera

Espíritu salvaje,

de bruja indomable,

milenios esquivando el sometimiento,

y cada vez el alma renace.

Sé libre, sé libre,

conscientemente libre…

Auras emancipadas, dan miedo;

prefieren arrojarlas al fuego.

¿Qué edad es la mejor?

La que estás viviendo hoy.

Sé libre, sé libre,

conscientemente libre…

Imposible

—Estás con alguien… ¿verdad?

—Sí.

—¿Puedes explicarme por qué?

—Pues, porque creí estar enamorado y ahora no puedo

salir de ahí y…

—¡No! eso no; explícame por qué siento esto por ti. ¡Es

una atracción inmensa cuando te siento cerca!

Lo dije, así, sin más. No podía creer que me hubiera

atrevido, pero de alguna forma debía decir qué sentía.

Ese fuego interno que me calcinaba en silencio.

Quedó atónito y me miraba fijamente. Debía irme. Le

di el último trago a mi café, pensando en por qué pedí

café si ya era suficiente con el calor que sentía por

dentro. Me levanté y me acerqué a él para despedirme,

como se despiden los grandes amores que no pueden

ser: con un beso en la mejilla; giré para continuar mi

camino, sin él. Busqué mis llaves dentro del bolso para

salir sin detenerme, ni mirar atrás.

Súbitamente su mano tomó la mía.

—No te vayas, yo siento lo mismo.

Sergio Rojas y la habitación del pánico: poesía desde el desierto y el alma

Otro escritor nacido en la ciudad de Gómez Palacio, Durango, Sergio Rojas, es un joven que se mudó a Torreón hace mas o menos 10 años. Totalmente lagunero. Por su gusto a la escritura que inició hace algún tiempo se decidió a participar en diversos talleres literarios. Sus maestros han sido los poetas Julio César Félix, Jaime Augusto Shelley, José Vicente Anaya, y Jorge Humberto Chávez.

En el año 2010 empezó a tomar el taller de Literatura de la Universidad Autónoma de Coahuila, Unidad Torreón, impartido por Marco Antonio Jiménez, poeta reconocido y premiado con el Premio Nacional de Poesía Joven 1983. Sergio Rojas, se ha dedicado a impartir cursos y talleres de escritura creativa, de lectura, y de estrategias de comprensión lectora. En la actualidad se desempeña como maestro en la Secretaría de Educación Pública.

Es autor del libro de poesía Habitación del pánico, el cual presentó recientemente en la Casa Mudéjar. Y quienes hicieron las reseñas para su presentación, fueron su propio maestro Marco Antonio Jiménez y Alfredo Castro Muñoz, otro poeta talentoso y joven. Su poemario se encuentra dividido en cuatro secciones: Pájaros hechos polvo, Incierta luz y oscuro nombre, Elegía infinita, Habitación del pánico.

En este libro, hay que introducirse, recluirse o confinarse en lo que experimenta Rojas, sus emociones y sentimientos entremezclados en la vida y el entorno natural de la ciudad, sus vivencias en las que recuerda las dificultades para encontrar un espacio propio para vivir y la soledad que lo estremecía. Una compleja relación paterna lo lleva a plasmar en este libro los momentos en que ambos coincidían y aquellos en que la divergencia los separaba.

Se llega a percibir entre sus letras los pensamientos depresivos con un ritmo poético donde los lectores podemos llegar a identificarnos por vivencias que en algún instante experimentamos. En los tiempos de pandemia, esta crisis se acentuó y de ahí el nombre de su libro, lo habitó el pánico, sintiéndose atrapado es una vorágine de soledad y de cuestionamientos sobre el desinterés por la vida, no obstante, llega a percibir un aliciente que lo lleva a sobrevivir y escribir sobre ello.

Con poemas existenciales muy profundos Sergio Rojas nos muestra los altibajos en los que uno puede caer y sobre todo sacar de ellos lo mejor para salir adelante. Indudablemente nos refleja también la fuerte influencia de nuestro entorno desértico, en la descripción de las imágenes de algunos de sus poemas. 

En estas palabras Shakespeare también expresa como se deben dejar salir las emociones para evitar que el cuerpo sufra:

“Dad palabras al dolor; el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo quiebra”, y este escritor en su poemario ha dejado parte de ese dolor. 

A continuación, presento algunos de estos poemas que sin duda impactan en nuestras emociones. 

VIII

Jamás me acostumbraré a las mudanzas

Cambiar los recuerdos a otros muros es un deporte extremo que siempre deja cicatrices

ESPEJISMO

      Todas las voces del desierto   Descansan aquí 

se han detenido a ver el pasado   piedras y soles

                    los árboles heridos    que nacieron hace mil años

                        yacen de rodillas   en espera del silencio

           de los cerros cae el agua   que arrastra sombras

      y va dejando peces muertos   cardos acuáticos

                     dentro de la noche    giran como nubes de lava

                       se tornan infinitos   los recuerdos   

los pasos que el viento no borró   del fértil polvo

                 cerca del último canto   resucitan las palabras

                                 crece la luz    aparece un oasis

aquí están los cuerpos olvidados   también el espejismo

TEORÍA DE LA EXISTENCIA

La vida es una tolvanera

Mientras unos viajan con el viento otros viven aterrados

Elena Palacios: la "arquitecta" de la narrativa lagunera

Voy a hablar de una excelente escritora de narrativa, Elena Palacios. Ella también es lagunera, nacida en Torreón, Coah. Se ha enfocado en el cuento y la novela, y también es correctora de estilo. Así mismo ha coordinado la publicación de tres libros colectivos: Brotes de tinta (2017), Narrar a mediodía: cuentos del taller literario del Teatro Isauro Mtz. (2021). Nuestra voz desde el anexo (2023). 

De manera individual cuenta con tres libros de cuentos: Cuentos Cortos Para Gente que Duerme Sola (2018), Maté a la mariposa (2022), A vuelta de Rueda (2023). Ahora se encuentra dedicada en la edición de su novela La casa de la alianza, así como en la impartición de un taller literario yen la coordinación del proyecto La plaquette de Leer Libres (una revista que se emite mensualmente).

En su libro de Cuentos cortos para gente que duerme sola, Elena Palacios, no se limita en su creatividad, ya que su narrativa es profusa, se explaya de manera interesante, amena, de lectura fácil, donde uno se sumerge en la trama hasta concluir. El conocido comunicador, locutor, escritor Antonio Álvarez Mesta, hace este comentario: “Aquí el oximorón: la difícil facilidad — rasgo inequívoco de quienes alcanzan maestría en el ejercicio de las artes- a todas luces resulta natural, pues tal dominio en las letras es prenda distintiva de su autora. La narrativa siempre requiere oficio y Elena Palacios lo posee en abundancia”.

“Estas historias de Elena Palacios son pequeñas piezas de ingeniería narrativa, arquitectura de palabras en la que cada enunciado cumple una función precisa, esencial, nada accesoria.” Palabras descriptivas del reconocido escritor y a periodista lagunero Jaime Muñoz, sobre este libro de cuentos. 

Las historias que narra tienen una excelente trama, donde surge el asombro, porque Palacios lo medita con antelación para causarnos esas inesperadas sorpresas, entre los mejores cuentos tenemos el de Algo entre Carolina y yo, o El aroma de Braulia, donde la escritora muestra su destreza en el dominio de la narrativa. 

En su segundo libro de cuentos publicados individualmente, Maté a la mariposa, Elena Palacios, nos reafirma el concepto que se tiene de ella, una escritora de calidad literaria sobresaliente. Sus cuentos poseen una extensión desbordante y pletórica, llena de intrigas, suspenso y misterios.con tramas bien urdidas, que como repito causan sorpresa, finales inesperados, ya que configura un ambiente algo lóbrego o siniestro, donde se acentúa el misterio y el temor. 

Sobre su tercer libro A vuelta de rueda, Juan de Dios Rivas, otro compañero que escribe desde nuestra Comarca Lagunera, dice de Elena Palacios: “Sus estructuras narrativas van desde el cuento moderno - pasando por la anécdota, la crónica la memoria y la receta hasta el relato contemporáneo. Todas y cada una de estas estructuras están impregnadas de intriga y fascinación”

Sus cuentos, nos incitan a su lectura. Y créanme si les digo que se quedarán picados hasta terminarlos. 

El aroma de Braulia. Un fragmento del cuento. Elena Palacios.  

La siguiente vez que aparece en el quicio de nuestra puerta, Braulia es un fantasma que huele a humo. Nos mira con sus ojos apagados y la sonrisa que intenta semeja una grieta en el muro. Se desliza, silenciosa y densa, hasta el cuarto de planchado. Sus manos huesudas desatan el bulto de ropa húmeda y una a una, extiende las prendas para borrarles las arrugas con el calor de la plancha. La veo apretar los ojos, como cerrando las compuertas para que no escape el agua. ¿Será que este calor quemante le recuerda el fuego que consumió su casa? Ese calor despiadado que la dejó sin la mitad de su vida. 

Rosa María Hernández Ochoa: poesía entre ciencia y reminiscencias laguneras

Otra gran poeta lagunera nacida en Torreón, Coahuila, Rosa María Hernández Ochoa de profesión química farmacobióloga, con una gran sensibilidad misma que desarrolló gracias a su tía Enriqueta Ochoa, renombrada poeta mexicana, quien le inculcó el gusto por la poesía. 

Fortaleció su escritura con talleres y la publicación de microrrelatos en los colectivos: A través de la rendija (Torreón, Coah., 2020), Travesías de tinta (Monterey, N.L., 2021), Trayectos y otras travesías (Monterrey, N.L., 2022); poemas en Bitácora de vuelos (Torreón, Coah., 2023); y el relato "Mi padre en un botecito de yogur", en la plaquette de Leer Libres (Torreón, Coah., 2024), Hilvanar el agua (Editorial Font, La tinta en el espejo. Editado en Monterrey y presentado en su FIL en septiembre de este 2024. 

Nadia Contreras otra gran escritora y poeta ha comentado, en su reseña sobre Hilvanar el agua, “Es el arte de capturar lo efímero: Ciencia, poesía y memoria, poemario que refleja con delicadeza las preocupaciones más profundas de la autora… A través de un lenguaje poético entrelazado con imágenes científicas, especialmente de la química, Hernández Ochoa, logra una obra introspectiva y emotiva que explora la fragilidad y la continuidad de la vida.”

“Me detengo para decir que es muy muy bello tu libro…que te imagino cuando aún tus poemas no nacían, pero ya eran un embrión. Cuando tu mente científica los pensaba. Cuando tu saber de la química se iba transformando en poesía.” Elena Palacios, escritora de narrativa, menciona entre sus publicaciones estas palabras para describir la poesía de Rosa María Hernández Ochoa, contenida en Hilvanar el agua.

El día de la presentación de este mismo libro, Alfredo Castro Muñoz, en su reseña menciona lo siguiente: “Los textos de Rosy han conciliado el aparato científico de la química con el azar de la muerte y el amor, regalándonos una experiencia poética que se fundamenta, al mismo tiempo en la naturaleza y en el lenguaje. Se trata de un poemario que no tiene otra búsqueda más que repasar la composición de la vida y redescubrir los elementos y su felicidad atómica.”

Puedo comentar que Hernández Ochoa posee un estilo literario que conjuga sus vivencias, memorias, hilvanadas como una corriente de agua que fluye, viajando hacia su interior, y llevando a los lectores a unirse en ese viaje acuoso, lleno de reminiscencias, retrospectivas donde mezcla elementos poéticos y científicos. 

Quién ha vivido en Torreón, quizá haya experimentado la llegada de una de nuestras clásicas tormentas laguneras y la manera en que Rosa María la describe es tan descriptiva con esa mezcla de química y poesía:

Tolvanera

El ciclo del fuego marcó cuarenta grados la grieta se acomoda y se asoma el sol.

La mañana caliente se oscurece de pronto y el azul plúmbago toma el gris de su polvo.

Se agitan las palmeras bajo la nube sepia.

Una mezcla de fósforo, calcio y hierro anida en la tierra de higos y dátiles.

Ha llegado el abono en el momento justo para madurar.

Llueve, se drena el polvo.

En lo personal, me ha remontado a esas tierras rojizas de Zacatecas, donde abunda la minería, con el poema del que muestro este fragmento:

Dormida sobre el agua

Otros días buscábamos agua.

El pozo de la mina estaba seco.

De Veta Grande vino el sabio de la rabdomancia

hasta El Lampotal.

Él encontraba el rumor del agua con su vara de mezquite, recorría los caminos de tierra con su vara de resortera.

De pronto, se detuvo, la vara miró hacia abajo.

Se escucha la corriente subterránea.

Hoy fluye el agua en el lugar preciso, a los incrédulos nos desnudó con su verdad rural.

Jorge Valdés Díaz-Vélez: el poeta lírico y diplomático de la sensibilidad universal

JORGE VALDÉS DIAZ-VÉLEZ, nacido en Torreón, Coahuila, es un escritor prolífico reconocido y multipremiado, poeta y diplomático. Es autor de 19 libros de poesía, que han sido editados en México, España e Italia. Voz temporal (La Habana, FCBC,1985), Aguas territoriales (México, Universidad Autónoma Metropolitana, Colección Molinos de viento, 1988), Cuerpo Cierto (México, El tucán de Virginia, 1995), La puerta giratoria (México, Joaquín Mortiz-Planeta, 1998/ Verdehalago, Colección La centena, 2006), Jardines sumergidos (México, Colibrí, 2003), Cámara negra (México, Solar, Ediciones de El Ermitaño, 2005), Nostrum (—en colaboración con el artista plástico Aldo Menéndez—, Madrid, Arte y Naturaleza, 2005), Tiempo fuera (1988-2005) (UNAM, 2007), Los Alebrijes (Madrid, Hiperión, 2007), Kilómetro cero ( UAdeC, Col. siglo XXI, Escritores coahuilenses, 2009), Qualcuno va (edición bilingüe español-italiano en traducción de Emilio Coco, Foggia, Bari, Sentieri Meridiani Edizioni, 2010), Otras horas (Santander, Cantabria, Quálea Editorial, 2010), Sobre mojado (Cáceres, Extremadura, Diputación Provincial de Cáceres e Institución Cultural El Brocense, Colección abeZetario, 2011), Mapa mudo (Sevilla, Andalucía, Fundación José Manuel Lara, Colección Vandalia, 2011), Herida sombra (Monterrey, Nuevo León, Posdata Editores, 2012), Nudista (Saltillo, Coahuila, Secretaría de Cultura del Estado, Colección Arena de poesía, 2014), Parque México (Sevilla, Andalucía, Editorial Renacimiento, 2018), Soledad en llamas (Torreón, Coahuila, Instituto Municipal de Cultura y Educación, Colección Viento y Arena, 2022), Los ojos del caballo (Valencia, Editorial Pre-textos, 2024)

Su obra se encuentra incluida en diversas antologías de poesía mexicana e iberoamericana, publicadas en México y en otros países de América Latina como Argentina, Brasil, Chile y Costa Rica; así como en Bélgica, España, Reino Unido, Italia, Grecia y Marruecos. Obra suya ha sido traducida al árabe, francés, griego, italiano, portugués, neerlandés, rumano e inglés.

Entre sus reconocimientos se encuentran el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, el Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández-Comunidad Valenciana y el Premio Internacional de Poesía Hermanos Machado.

Diplomático de carrera, radica desde hace más de 30 años fuera de México, actualmente vive en Madrid, España, con diversas misiones y labores donde ha destacado también su interés por la cultura y la literatura en países como Argentina, Estados Unidos, Costa Rica, Cuba o Marruecos. Esto lo ha convertido en un extraordinario agregado cultural en la diplomacia mundial. 

La Casa de Cultura de Saltillo fue fundada y dirigida por él. Y es miembro honorario del Sistema Nacional de Creadores de Arte y miembro distinguido del Seminario de Cultura Mexicana. 

Se ha dicho de Valdés Díaz-Vélez que es un diplomático por profesión, viajero por vocación, y hombre sensitivo por naturaleza. Rafael Fombellida, en la Revista UNAM, Periódico de poesía, sobre su libro Otras horas, menciona “De ahí que su poesía nos haga comprender que la vida es un viaje, que sus escenarios son múltiples y que tanto del periplo como de su paisaje el poeta debe dejar constancia...”  Carlos Iglesias Diez, en la revista ANÁFORA, Creación y crítica, sobre Los ojos del caballo describe que este libro es «herido de belleza», en el cual, como en el piano de Keith Jarreth, no sobra ni falta una sola nota, y cuyo autor demuestra de nuevo que su escritura sostiene el tiempo, mientras en los ojos de quien lee, por un instante, «se ilumina un temblor y arde la vida». Dentro de la revista Vuelo del Jaguar, Marco Antonio Campos en el prólogo para la antología de Parque México, comenta que Valdés Díaz-Vélez, “nunca olvida que el objetivo esencial de un poema es crear sensaciones, sentimientos, destellos imaginativos”.

En mis palabras solo me resta decir que este gran poeta lírico, es pródigo, muy original en la creación de sus metáforas, contemporáneo. Su trabajo conduce a una integración plena entre la forma y el sentido, la musicalidad y la rima.

Angélica López Gándara: relatos de sombras y renaceres

Esta semana hablaré sobre la escritora Angélica López Gándara, originaria de Fco. I. Madero, Dgo., quien llegó a La Laguna hace más de cuarenta años para estudiar medicina en la UAdeC. La también maestra en Literatura Creativa, desde hace veinte años, ha asistido a diversos talleres literarios, en especial al del maestro Saúl Rosales, donde pudo desarrollar sus conocimientos para avanzar en la escritura. Ha colaborado en la revista Siglo Nuevo, del periódico El Siglo de Torreón, con artículos de opinión, entrevistas y cuentos suyos, al igual que en otros periódicos como Reforma, El Universal, El Heraldo y Vanguardia. También en las revistas Acequias, Revista de Veracruz, La Manzana de Guadalajara, Intermezzo y Estepa del Nazas; en los libros colectivos Enseñanza superior, Coral para Enriqueta Ochoa, Voces del desierto, Sinfonía a doce voces y Cien puertas de Torreón. Perfiles sobre José Revueltas, Camerata de Coahuila. Dos décadas de música y Horizontes de sol y polvo I; Panorama del cuento lagunero. Publicó su libro de cuentos El peor de los pecados (2010), compiló y editó los libros Las Laguneras opinan (2011) y Más allá de una mirada (2013), todos publicados por El Siglo de Torreón. El libro biográfico Rosa Gámez. Trazos de Fe (2013) y su libro de cuentos El renacer de Catalina (2023) fueron publicados por la Dirección Municipal de Cultura de Torreón, Coah. Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo de Coahuila (2015, 2017, 2018 y 2022) y el Premio Estatal de Periodismo Cultural Armando Fuentes Aguirre (2001, 2015, 2023), así como dos menciones honoríficas en el Premio Nacional de Cuento Beatriz Espejo (2020 y 2022). En 2016, entrevistó a la escritora Elena Poniatowska, misma que fue traducida y publicada en la revista Koralli (Atenas, Grecia).

En su libro de cuentos El peor de los pecados hace una recopilación de treinta y ocho historias, las cuales integró bajo ese título como un homenaje al poema de Jorge Luis Borges, autor significativo para López Gándara. Aunque breves, resaltan todo tipo de sentimientos como el amor o la pasión, la ambición o el miedo, pero también retratan las emociones más bajas que puede mostrar un ser humano. Las describe con una fluidez natural, sobria, en palabras fácilmente digeribles, prosa persuasiva y dominante, con una calidad exquisita.

Los protagonistas muestran su lado oscuro, esas vidas secretas que muchos poseen y tratan de ocultar cotidianamente, ya que enfrentan situaciones psicológicas que afectan su ánimo, llevándolos entre la desesperación y la obtención del placer que los despoje de su realidad.

Gilberto Prado Galán, reconocido escritor lagunero ya fallecido, comentó: “La autora logra en El peor de los pecados, a ratos, el delicado equilibrio entre el dibujo de los personajes y la andadura de la anécdota”.

Y Vicente Alfonso, otro de nuestros escritores de La Laguna, dice: “Así, combinando la seducción del lenguaje y la contundencia en las anécdotas, obtiene excelentes historias”.

En su selección de doce cuentos de su libro El renacer de Catalina, los temas son diversos, aunque en la mayoría de ellos contempla la muerte como factor que los uniforma. Aborda temas sobre la sexualidad en la vejez, el aburrimiento y la soledad de una mujer casada, la eutanasia, las secuelas emocionales del COVID o los problemas maritales de una pareja. El protagonismo, principalmente, lo llevan mujeres que defienden en sus historias su libertad, su sexualidad, sus ideas. Angélica López Gándara manifiesta de manera contundente su calidad literaria; plasma con precisión la palabra exacta para describir cada frase, con imágenes que atraen la imaginación del lector, proyectándolo hacia el interior de cada narración y desconcertándolo con desenlaces inesperados, infortunados o siniestros.

Judith Escandón: La transformación de la musa en poeta a través del fuego de la creación

Judith Escandón Juárez, joven lagunera nacida en Torreón, Coah., con estudios de maestría en Ciencias Sociales para el Desarrollo Interdisciplinario por la UAdeC. Ha publicado sus poemas en la revista de Colombia Komuta de Grammata Escritores, en Metrópolis Periodismo de Análisis y en la revista Verde Letras. Asimismo, ha colaborado con artículos diversos tanto en la Gaceta Universitaria de la UAdeC como en el periódico Entretodos. Participó en las antologías Raíces de obsidiana: criaturas mitológicas mexicanas, Micro cuervos y Entre espinas y versos (todas en 2023). Con La musa del fuego se ha estrenado como autora de su primer libro de poemas (2024).

En sus propias palabras menciona que: “Se llama La musa del fuego porque es un retrato lírico de una musa que se incendia y se transfigura, pero no se consume en las llamas del verso; los poemas se fusionan entre la pasión desmedida. También va enfocado en una mirada íntima y otra sobre mi entorno, construyendo el homenaje y sobre todo el testimonio al amor, la creación y la transformación del ser humano a través de la poesía”.

Juan de Dios Rivas, otro escritor lagunero, ha dicho que: “Los versos de La musa del fuego transmiten las emociones y experiencias de quien no se conforma con solo ser una musa y decide ser poeta, mujer poeta, aun en el conocimiento de lo que implica enamorarse y apasionarse por el hombre al que inspiró y que ahora la inspira a través de las letras".

La musa del fuego es un poemario cuyo personaje central gira en torno a un ser mítico, encarnado en la fragilidad humana, con todas sus pasiones, y donde experimenta el dolor y el gozo. Con encuentros, desencuentros, reconciliaciones donde habita el fuego, entre dos cuerpos: uno deificado, el otro un mortal. Uno, el poeta al que ella inspira, persona viva; y la mujer inspiradora, hecha deidad.
En esa pasión hacia el hombre que escribe y la describe en frases, van surgiendo los versos que consiguen hacer de ella una mujer poeta, enamorando y atrayéndolo con sus poemas.

Judith Escandón se introduce en el lirismo con su escritura poética, en poemas que tienen algo de autobiográfico; ahí expresa con gran sensibilidad sus sentimientos, con imágenes y un ritmo cadencioso a través de una musa, una mujer emancipada, apasionada, que se entrega al amor y a la que también le gusta crear. En cierta forma, concibe un homenaje a la figura femenina, a aquellas disconformes que no logran adaptarse a ser consideradas musas de alguien más, pero decididas a actuar, a convertirse también en creadoras y de esa manera lograr ser visibles y alcanzar posiciones de poder.

Muerte de una musa

Desde mi piel escribo.
Desde mis huesos.

Allí, donde la musa
reposa en sueños,
fluye su esencia en tinta
y rompe el silencio.

(Hoy quedan grabadas
–en las páginas
que he tejido–
memorias de soles
y luz de versos.)

Mis cabellos, testigos
de mi metamorfosis
de musa a poeta,
de inspiración a creación,
esconden los secretos
que me transformaron.
Mis sonrisas,
pequeñas luces en la penumbra,
como frases amables y breves,
celebran mi nueva identidad.
Ahora no solo inspiro;
también escribo
–en las páginas
de la eternidad–
mi propia eternidad.

Atesoro verbos
desatados por mi voz,
un torrente desbocado
donde la muerte de la musa
no es muerte,
no es fin,
no es atroz.
Es el nacer
de la poeta.

Y así vuelvo al inicio,
a la piel que escribe,
donde la musa yace en sueños.
Su esencia fluye en tinta,
rompiendo el eterno silencio.

Daniel Maldonado y el arte de encontrar lo poético dentro de lo cotidiano

Daniel Enrique Maldonado Sánchez, nació en Torreón, Coah. Es autor de varios libros tanto de poesía como prosa. Los títulos de sus obras son: Los otros males (DMC Torreón, 2001); Engranajes memoriales (Historias de Entretén y Miento. Año 14. No. 134. Consejo Editorial del Estado de Coahuila, 2002); Las lenguas dementes (Torreón: DMC, 2003), un libro de poesía de 14 autores, en el cual participó como coautor y compilador; Cantos de Piedra / Chants de Pierre (Alianza Francesa de Torreón, julio 2005), antología que incluye también su poesía; El ejercicio de la tempestad. Siglo XXI, Escritores coahuilenses, quinta serie. (Universidad Autónoma de Coahuila, 2012); Serciana. Selección personal. Colección Arena de poesía. (Secretaría de Cultura de Coahuila, 2015).

Como escritor también destacan sus libros en prosa: Bitácora de insomnios (UAdeC, 2022); Prosas fulanas (Instituto Coahuilense de Cultura, 2009), fue incluido en el colectivo Las voces del tranvía y Muestra poética de la Laguna (Dirección de Cultura de Torreón, 2007).

Actualmente se dedica a impartir talleres literarios, al análisis de medios de comunicación y se dedica a la docencia de Filosofía, Etimologías, Literatura y redacción, entre otras actividades. Ha sido locutor y conductor de programas como Letras al aire libre, La primera piedra y Letras volantes. Ha colaborado en las publicaciones El Siglo de Torreón, Razones de ser, Revista de Coahuila y Kiosco. 

Daniel Maldonado busca al escribir una perspectiva panorámica, mantener la creatividad al asombrarse ante lo cotidiano, enfocándose en este último aspecto, porque piensa que se va perdiendo con la madurez, encontrar lo poético en lo que se vive cotidianamente, reflexionando sobre lo fugaz, el mutismo, el silencio. 

La lectura de su poesía no es sencilla, porque tiende a la encriptación. Una manera de cifrar el significado de sus palabras, no obstante, plasma unas imágenes inescrutables pero llenas de musicalidad con una secuencia sonora impecable. Posee otros tantos poemas donde mueve nuestra sensibilidad con suavidad, haciendo que permanezcan en nuestros sentidos memorablemente.

El también escritor Jaime Muñoz Vargas, en su revista Ruta Norte Laguna, habla de Los otros males, y su contenido de 89 poemas, como un tríptico donde cada uno de ellos ha sido cincelado con una completa sensibilidad. En su artículo dice: “Me retienen tres características evidentes en el quehacer poético de Daniel Maldonado: la seguridad de sus trazos, el dominio de la música verbal y la tendencia a un decir hermoso pero arropado en velos que apenas insinúan la silueta del significado.” 

En este libro ha clasificado su poesía en tres secciones: “Nocturnal”, debido a que en sus poemas plasma la oscuridad y la penumbra en ellos; “Sobre-escritura y otros males”, donde va llevando la palabra por un camino en el que destaca por sí misma; en el último “Eros perpetrado (el mal eterno)”, versos construidos a la por siempre subsistencia del amor.

En su poemario Bitácora de insomnios, volumen dividido en cinco espacios, donde la presencia materna y la fragilidad ante la vida se ve menguada, conjuntada con el amor y la gastronomía, plasman versos en las 80 páginas que lo conforman. Realiza sus poemas reflejando el tránsito por hospitales en las madrugadas cuando surgen emergencias y captan toda su atención. Y describe profusamente lo depresivo que es actuar bajo una presión, un peso existencial, y lo que significa un desahogo lírico.

Dejo por aquí “Esperanza”, de su libro Los otros males, un poema que resalta por su brevedad, pero nos infunde grandes esperanzas para los que escribimos. 

Después del trazo

del lugar citado

ante la sonora carcajada

de un despiadado entierro

algo —vive Dios y así lo espero—

algo bueno ha de salir

de todo esto.

Conoce a Magdalena Madero, narradora, poeta, ensayista y editora

Una autora lagunera narradora, poeta, ensayista y editora, con licenciatura en Filosofía y Letras por la Universidad de Monterrey (UDEM), en Monterrey, N. L. Me refiero a Magdalena Madero Gámez, una persona sensible y creativa que ha luchado por lograr una preparación para hacer literatura de calidad con una fuerte influencia de filósofos, literatos y críticos de la literatura, tales como Platón, Cervantes, Shakespeare, Rulfo, Borges, entre otros. Ser escritora, sueño que va cumpliendo, con las obras Una taza sobre la mesa (novela, 1995, Torreón, Coahuila), Arno y los ojos de Rea (novela, 2009, Torreón, Coahuila), Sueños insomnes (poesía, 1998, Torreón, Coahuila), Efémera (poesía, 1.a edición 1999; 2.a edición 2011), Desafío de sombras (cuentos, 2002, Torreón, Coahuila).

Coautora de los libros Déjame ayudarte con tu niño Down, de la compilación Sueños de La Laguna. Ensayos de 12 autores. Su cuento “Isidora” obtuvo la mención de honor en el Premio Nacional de Cuento "Agustín Monsreal" 1998.

Ha participado en libros colectivos, entre ellos: Condominio de poetas (poesía); Cien puertas de Torreón (poesía y prosa); Enseñanza superior (cuentos); Poema, analogía e iconicidad. Ensayos sobre la poética de Mauricio Beuchot (ensayos); Coral para Enriqueta Ochoa (poesía y prosa); Encuentro de escritores coahuilenses (prosa); Horizontes de sol y polvo 1 (cuentos). Ha colaborado en revistas de literatura e interés general como Estepa del Nazas, Acequias y Metrópolis. También ha dedicado su labor a ser editora de su propio libro Arno y los ojos de Rea, y de los libros El peor de los pecados (de Angélica López Gándara); Grafías al viento (de Rosa Gámez); Las buenas obras que me hacen (de Saúl Rosales), Serendipia inesperada (de Rosa Gámez).

Magda Madero ha escrito más de una docena de reseñas sobre libros de autores, entre los que se encuentran el mismo Juan Rulfo, James Joyce, John Dos Passos, Francisco Sánchez, Aline Peetersson, Enriqueta Ochoa, Vicente Alfonso, Lidia Acevedo, Daniel Maldonado, Miguel Amaranto, Angélica López Gándara, Saúl Rosales, Yolanda Natera, Mariano Ortega, Ángeles Cabrero, Jorge Siller Rodríguez, Lilia Rosa, Gerardo Beuchot, Elsa Cross, Rosa Gámez, etc.

Si hablamos de Arno y los ojos de Rea, podemos decir que es una novela polifacética, aborda el universo muy particular de Arno, el protagonista, un escritor que se cuestiona el mundo en el que vive y pasa parte de su tiempo revisando cientos de cuartillas acumuladas durante mucho tiempo, y de alguna manera logra ensamblarlas para ir creando su propia novela. Rea es una bella metáfora del planeta Tierra, que está en decaimiento, convirtiéndose en mendiga. Con un profundo humanismo, con cierto compromiso social hacia nuestra época y su entorno, Magda Madero nos obsequia esta novela de ficción, algo detectivesca, para deleitarnos con su lectura.

Una taza sobre la mesa, otra de sus novelas, nos capta la atención por el estilo; su lenguaje se convierte en el personaje central. Es una manera de tributo a la forma, muy descriptiva, donde nos ancla al presente, acentuándolo y omitiendo la temporalidad verbal, fugaz en los monólogos. Aunque es un solo narrador-personaje, este se multiplica, se hace plural, para introducirnos al argumento de la obra. Un realismo que está inmediatamente presente, sin prejuicios, sin concepciones preconcebidas en la conciencia.

En su libro de poesía Efémera, la autora combina la palabra con la pasión y la música, como si fueran cantos representativos de la libertad, la muerte, el desamor, la injusticia, la alegría, con una sensibilidad que traspasa la palabra verdaderamente liberada.

Con la narrativa del libro Desafío de sombras, realiza mezclas multitemáticas con argumentos. Es un libro provocativo que busca que el lector deambule por la infancia, se percate del abuso de la conciencia, lo inevitable del destino y los obstáculos de la vida.