Un retrato de Xavier López Chabelo

Pues ya se murió el mito del eterno Xavier López Chabelo que ni siquiera era el más viejo de su generación, Silvia Pinal le lleva 3 años y todavía vive. A Chabelo lo agarramos de nuestro puerquito en temas de la edad quizá por haber representado a un Peter Pan mexicano por tantos años.

La leyenda falleció a sus 88 recién cumplidos, como consecuencia de un choque séptico provocado por un cuadro de abdomen agudo. El chiste de la muerte de Chabelo que prometía ser un gran evento en la historia mexicana se quemó tan rápido como la santa cremación que le dieron en menos de 48 horas.

Desde luego que, a pesar de todo, el recuerdo de su trabajo permanece y permanecerá, por lo menos, hasta que se muera el último millenial mexicano. 

Si vale o no la pena mantener su retrato vivo ya será decisión de cada quien, pero, como actor documentable sí lo fue, lo es, porque quizá es el único personaje de Televisa que sobrevivió al tsunami de entretenimiento que trajeron las redes sociales, aunque finalmente sucumbiera en diciembre del 2015, cuando su programa se acabó para siempre luego de 47 años de éxito.

La partida de “En Familia con Chabelo” y ahora el fallecimiento de su protagonista significan la despedida de un formato obsoleto, pero desde luego singular. Con este hombre se va una forma de entretenimiento que quizá no volvamos a ver nunca más porque el contenido ya no se consume así.

Las características que definieron “En familia con Chabelo” ya no son la tendencia de consumo de los nuevos usuarios: su periodicidad dominguera, su humor rancio y esa producción surrealista (medio machista) con un protagonista octogenario haciéndola de niño y rodeado de edecanes vistiendo pantalones cortos que regalan autos y otros premios ya no es algo vistoso ni políticamente correcto.

Sobre todo, la ilusión del actor buena onda sólo en cámara ya no funciona. Xavier López Chabelo fue un comediante con doble personalidad. A muchos sorprendía cuando mostraba su ronca voz de adulto y su amarga forma de ser.

El amigo de todos los niños vivió polémicas tan fuertes como aquel presunto acoso sexual que cometió en contra de la actriz Alexandra Beffer, o la falta de atención a la pensión alimenticia de su hija Leslie, a quien nunca reconoció y negó constantemente.

Se sabía que Xavier López Chabelo era de esos actores gritones con su equipo. La misma reputación que presuntamente tienen actores como Russell Crowe, Christian Bale y Sean Penn fue evidenciada en su momento por la periodista Jessica Gil, quien retrató un Chabelo poco amable y más bien regañón e intimidante.

Una historia similar sucedió con las reporteras Paola Rojas y Karina Monroy, quienes se enfrentaron a las respuestas amargas del viejo Xavier López Rodríguez, Chabelo.

López, nacido en Chicago, Illinois, se convirtió en el éxito que fue a partir del 6 de diciembre de 1968 cuando se estrenó su programa dominical que le daría para comer cuantiosamente, ser famoso y ganar dos premios Guinness.

Xavier López Chabelo falleció siendo el actor “que más tiempo ha interpretado un personaje de televisión” (57 años) y por ser “el presentador de un programa televisión para niños con la carrera más larga”, según el premio Guinness que recibió por 44 años de interpretar a su personaje. Ambos reconocimientos los recibiría en 2012.

Chabelo entró en la televisión mexicana en una película de Cantinflas, “Viaje a la luna”, donde por primera vez se vistió como niño y donde seguramente encontraría su fórmula singular para hacer reír y llamar la atención.

El hombre que aportó en gran medida al inflado rating de Televisa en sus años de oro se fue siendo no un parteaguas de nada, pero sí un fenómeno único, quizá representativo del potencial que tuvo esa cadena de televisión para seducir al espectador, para inmiscuirse en la cultura popular e influenciar a las generaciones mediante una ilusión, un personaje artificial producido para la viralidad mediática. Un traje a la medida de un actor con cara de niño y el talento para sostener al mismo personaje por casi 5 décadas.

SIMAS Torreón: un obstáculo para la eficiencia del agua

Posiblemente SIMAS Torreón sea su propio peor enemigo, teniendo en cuenta que su objetivo es la eficiencia de la distribución hídrica en el municipio y está fracasando de manera rotunda porque pierde hasta el 60% del agua en las vías de distribución, en el drenaje.

Y no lo decimos nosotros, lo han declarado las fuentes oficiales sin pudor alguno. En 2019 fue el entonces encargado de SIMAS Torreón, Juan José Gómez Hernández, quien dijo que se usa sólo el 43% del agua que se extrae para alimentar la ciudad. Del 57% que se pierde, 30% se va en las fugas y otro 27% en el uso indebido del agua. Habría que ver si dentro de quienes usan “indebidamente el agua” están principalmente las empresas que abusan de este recurso con la bendición de este órgano paramunicipal.

En estos días, el hoy (2023) encargado de SIMAS Torreón, Eduardo Terrazas Ramos, menciona que “urge” cambiar al 60% de las tuberías que transportan el agua. Aunque el problema viene urgiendo desde hace décadas y ningún gobierno ha priorizado este asunto. Mucho menos el actual.

De acuerdo a un análisis de RegidorMX sobre el trabajo del Cabildo torreonense, los principales temas tratados en este órgano de decisiones fueron sobre hacienda, tesorería, leyes, apoyos económicos y designaciones. Mientras que lo menos tratado fue sobre eventos, obra pública, juventud y medio ambiente.

En este sentido, no hay voluntad desde el gobierno de pensar en los principales problemas del municipio, de su gente, pues. Según quienes lo habitan, lo más preocupante es el agua, el alumbrado, los baches, las coladeras, prácticamente los servicios públicos básicos, y pareciera que quienes podrían mejorar todos esos rubros no coinciden con las mismas prioridades. Quizá porque no les falta, no sé.

Pero volviendo a SIMAS Torreón, Terrazas Ramos aseguró que invertirán poderosos 10 millones de pesos para resolver el problema en cuestión. Una baba, con todo respeto.

Recordemos que SIMAS Torreón ya tiene varios años al frente en las irregularidades detectadas por la Auditoría Superior del Estado de Coahuila. Nomás en 2021 le sacaron 349 millones 789 mil 834 pesos de dinero no comprobado o que fue utilizado fuera de las obligaciones que establecen las leyes.

Entonces, en el panorama del agua en Torreón no vemos un paisaje a favor de la eficiencia hídrica, sobre todo porque quien tiene el poder para lograr esto es SIMAS Torreón, que por desgracia padece de una gestión francamente mediocre, sobre todo porque tienen tantas fugas en sus tuberías como en sus redes de distribución de presupuesto. En este caso los agujeros están en todas estas irregularidades que ya mencionamos y a las que todavía hace falta ponerles nombre. Es decir, de qué van estas irregularidades: ¿empresas fantasmas?, ¿nóminas infladas?, ¿obra pública a sobreprecio?, ¿o sólo son pésimos administradores?


Vale la pena saberlo, porque si SIMAS Torreón es su propio obstáculo para hacer bien su chamba y facilitarnos la vida a quienes residimos en esta bonita ciudad, pues habrá que tomar estos impedimentos y sentarse a resolverlos. Digo, si es que realmente el objetivo de SIMAS Torreón es la eficiencia de la distribución del agua y no otra cosa más perversa.

Amparo histórico para proteger el agua en La Laguna

Hace dos semanas, defensores del agua en la Laguna ganaron un amparo histórico ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que reconoce 19 omisiones graves contra el acuífero principal de la región cometidas por parte de CONAGUA, SEMARNAT y el organismo Cuencas Centrales del Norte, resultado que protege al agua en la Laguna

El amparo 543/2022 registró a 8 quejosos/as, según muestra la SCJN: Luis Eduardo Pedroza García, Brenda Aracely Armendáriz Olivares, Rafael Zuno Sandoval, Miguel del Sagrado Corazón, Aurel Valdés Villarreal Miranda, María del Pilar López Díaz Rivera (Prodefensa del Nazas), Francisco Valdés Perezgasga (Prodefensa del Nazas) y María Elizabeth Estrada Macías (Desarrollo cardenista para el Campo Lagunero AC).

Ellas y todas las demás personas involucradas en este acierto a favor del agua en la Laguna merecen el reconocimiento por ser quienes están defendiendo los recursos vitales de los que toda la población lagunera nos beneficiamos y, más que eso, sobrevivimos.

Defender el agua en esta época es un trabajo riesgoso porque implica atentar contra intereses de grandes corporativos y, por supuesto, una ruta financiera que lleva gordas cantidades de dinero a muchos bolsillos. A tal grado que dependencias de gobierno medioambientales del tamaño de CONAGUA y SEMARNAT omitieron, quizá de manera premeditada, la sobreexplotación ilegal del bien que pertenece al pueblo mexicano.

Según afirmó el grupo de activistas en un comunicado referente al agua en la Laguna titulado “¡Ganamos!”, al aceptar el amparo la SCJN, el “más alto tribunal del país”, decidió de manera unánime que “la sobreexplotación del acuífero principal de la Comarca Lagunera ha sido producto de graves omisiones […] afectando al ecosistema, poniendo en riesgo la vida de los laguneros y la de las generaciones futuras”.

Al cometer estas omisiones, declaró el activista Francisco Valdés Perezgasga en un comunicado de prensa, dejaron de “proteger y cumplir las obligaciones internacionales y nacionales en materia del derecho humano al agua”.

Este resultado favorable, proveniente de organizaciones de la sociedad civil, no sólo detiene a la enorme hidra corporativa que amenaza la vida en materia hídrica, sino que, además, deja un precedente histórico, una sentencia jurídica que da fe del poder colectivo y, anhelemos (cómo no), de la redefinición de justicia medioambiental que a estas alturas ya tiene una dilatada deuda, no sólo en México, sino en todo el mundo.

Recordemos que mientras usted está leyendo este artículo, suelos están siendo perforados, cerros están siendo dinamitados, mantos acuíferos están siendo succionados, cielos contaminados, bosques y selvas taladas, animales marginados, defensores de la tierra asesinados y más. 

Los ecosistemas y recursos naturales están siendo sobreexplotados a una velocidad cada vez más vulgar y peligrosa, por ello, resultados como el que aquí celebramos deben suceder con mayor frecuencia. Que este amparo quede como un momento histórico, pero no aislado, sino como el comienzo de una cultura que protege la vida.

Parto humanizado en Coahuila: una necesidad urgente

La semana pasada se estrenó una investigación periodística en el sitio web Red es Poder que considera al parto humanizado en Coahuila como una posibilidad para mejorar la situación obstétrica en el estado, ya que la investigación comprueba la hipótesis de que, en el estado aún existen prácticas violentas contra mujeres embarazadas a punto de parir.

A esto se le llama violencia obstétrica y por eso es importante el parto humanizado en Coahuila, ya que esta violencia es parte de la deuda histórica que como sociedad hemos venido cargando: la infravaloración de los derechos de las mujeres.

En el volúmen 8 No. 3 de la revista “Género y Salud en cifras” , publicada por la Secretaría de Salud federal en 2010, tres autores consideraron el concepto de violencia obstétrica como “una forma de patriarcado en las instituciones de salud”.

En ese mismo documento se explica que la violencia obstétrica es una manera institucionalizada de apropiarse del cuerpo de la mujer y sus procesos fisiológicos durante el embarazo, el trabajo de parto, el período expulsivo del mismo, el alumbramiento de la placenta y la atención del bebé y del puerperio de la mujer.

Además, esta apropiación deriva en un trato deshumanizador que frecuentemente apura el procedimiento natural del parto abusando de medicamentos y patologizando procesos naturales, desposeyendo a las mujeres de su autonomía frente a una experiencia tan importante para la vida personal y social.

Este tipo de violencia contra la mujer y su salud reproductiva, desgraciadamente, ha logrado normalizarse y muchas mujeres sufren de ella sin siquiera darse cuenta de que podría haber parto humanizado en Coahuila.

En la investigación se muestra el testimonio de Verónica, una mamá cuya primera experiencia de parto cubrió tan numerosa cantidad de micro y macro violencias que podrían enlistarse con todos los dedos de las manos. Mientras sucedían, ella pensaba que todo era normal.

Verónica sufrió una intervención quirúrgica que se conoce como episiotomía, luego de que su cuerpo ya no pudiera soportar el apuro del personal médico que le exigía pujar y pujar cuando no debía, esforzarse y gastar sus energías en periodos asincrónicos a las necesidades de su cuerpo.

Ante el afán del personal de acelerar el parto, Verónica ya no pudo más y así, sin consulta y probablemente una justificación floja, autorizaron una episiotomía, es decir, abrieron con bisturí la base de su vagina para forzar el ensanchamiento necesario para la salida del bebé.

Verónica vivió los estragos de aquella intervención. Estuvo 40 días en recuperación y tuvo problemas posteriores para tener relaciones sexuales e incluso ir al baño, entre otras cosas; sumándose todas las consecuencias psicológicas con las que tuvo que lidiar sobre la difícil tarea de cuidar un recién nacido.

Así, 2 mil 300 mujeres en Coahuila viven una episiotomía cada año. Y muchas más también son convencidas por el gremio médico para hacerse otra intervención quirúrgica conocida como cesárea, es decir, una abertura en la zona baja del vientre para sacar al o la bebé.

Para conocer más sobre por qué la cesárea es una práctica que abona a la cultura de la violencia obstétrica y la importancia del parto humanizado en Coahuila , visita el siguiente enlace:

Buscar en vida

Las autoridades prefieren buscar a las personas muertas. Es más sencillo hacer operativos en fosas comunes, exhumar cuerpos y verificar si entre dientes y huesos y vértebras y cráneos se encuentra una persona desaparecida. 

Esta es la premisa de Ruido, película difundida por Netflix que tiene entre sus guionistas a Diego Enrique Osorno, un periodista que ha cubierto de cerca el tema de la desaparición forzada. 

Ruido es la historia de una madre que está buscando a su hija desaparecida de 25 años. La película hace especial énfasis en la ineficacia de las autoridades, la falta de sensibilidad de los ministerios públicos y fiscales y el riesgo que corren las buscadoras al adentrarse en territorios sombríos para tratar de encontrar a sus seres queridos.

La historia de Gertrudis (la joven desaparecida) y de su madre se ha repetido constantemente en todos los rincones del país y especialmente en la Comarca Lagunera.

Madres como María Elena Salazar, como Silvia Ortiz, como Lupita Delgadillo y como otras tantas trabajan día y noche para encontrar a sus familiares desaparecidos, para apoyarse entre ellas, para resistir a la indolencia de un gobierno que destina recursos monetarios y humanos para encontrar cadáveres, no personas con vida. 

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas indica que en Coahuila 3 mil 712 seres humanos no están, no regresaron a sus hogares y sus paraderos se mantienen en misterio. Colectivos de búsqueda trabajan incansablemente para encontrarles, pero también tienen que luchar contra un aparato burocrático que, a falta de voluntad y capacidad, retrasa los avances en las investigaciones. 

Buscar en vida es más complicado porque tendríamos que hablar de redes de trata de personas, de narcotráfico y de mecanismos de explotación sexual. La autoridad tendría que señalar y encarcelar a políticos y empresarios de renombre, que gozan de total impunidad, como en su momento sucedió con Kamel Nacif, Jan Succar Kuri o el “góber precioso”, Mario Marín, señalados por la periodista Lydia Cacho de pederastas en el libro Los demonios del Edén.

Lamentablemente, en México, desaparecer personas es un negocio muy lucrativo. Las autoridades, por complicidad, incapacidad o desdén deciden no meterse de fondo. 

En Ruido vemos a la buscadora contratando a una abogada que goza de contactos para buscar a su hija en lugares inhóspitos, en donde se trafican a personas migrantes, a mujeres secuestradas y explotadas y hasta en zonas de exterminio.

En Coahuila, en Durango y en todo México hace falta que la autoridad modifique el enfoque de las políticas públicas en torno a la búsqueda de personas. El objetivo debe ser encontrar con vida a quien no regresó a su hogar, no centrar los esfuerzos en deshuesaderos. 

Hay un Centro Regional de Identificación Humana operando en Saltillo. Un lugar para reconocer a personas muertas que no ha dado resultados. Es momento de que el sistema las busque con vida y presionar desde la sociedad y el periodismo hasta que las encuentren. 

Ya llegaron las elecciones en Coahuila, hablemos sobre esto

Como todos y todas, crecí pensando que la política es un asunto aburrido, que no nos debemos meter en ella, que está llena de gente corrupta y ladrones de cuello blanco. Aún mi padre insiste en ello cuando en las mesas de comida sale el tema y, como periodistas, queremos lucir chismes y lecturas. "No hablen de eso", "no tiene caso", "todos son iguales". Y no es sólo él, me parece que es una noción mayoritaria; las personas que no están de alguna manera ligadas al trabajo público no tienen interés alguno en hablar de las funciones de gobierno, seguramente porque no encuentran utilidad en hacerlo ni provecho personal que les haga estimulante mencionar al tal Román, al tal Riquelme, al tal López Obrador.

Sin embargo, es posible que esta visión atávica acabe siendo la razón por la que la función pública está descuidada de vigilancia. Elegimos a una persona como administradora general de manera democrática, pero luego no revisamos su trabajo, no hablamos de ella o él. Quiero decir que se minusvalora mucho el valor de la opinión pública, cuando realmente es ésta la que controla la política y no al revés.

Si algo sabemos los periodistas es que buscar y difundir la verdad pública es un acto democrático, y eso lo saben allá en gobierno, también, por eso esta profesión suele ser peligrosa cuando se hace bien, porque quienes esconden la verdad es porque les da miedo que el público la conozca. Ése es el tamaño del poder que tiene quien habla de política y de la administración del gobierno.

Mantener en la plática estos temas, especialmente ahora que son las elecciones en Coahuila, es de vital importancia. De hacerlo un hábito y de lograr que seamos una comunidad más involucrada en las formas de gobierno, es posible que mejores políticos surjan de la sociedad y que sean más ciudadanas las opciones para elegir un o una administradora única para que nos gobierne.

Las opciones que tenemos hoy no lo son. ¿Un empresario millonario con presuntas empresas de papel en paraísos fiscales? ¿Un corredor de bienes raíces que supuestamente se enriqueció más durante su alcaldía? Estos quizá no son los candidatos que como ciudadanía esperaríamos y mucho menos son los candidatos que merece nuestra comunidad. 

No obstante, a pesar de ello, toca hablar de Guadiana y de Jiménez, y del dinero público que se van a gastar, de las propuestas que tienen, de quiénes les acompañan, quiénes les apoyan; hablemos de toda la dinámica política que está por acontecer, hagamos memes, videos de Tik Tok, grabemos podcasts, hagamos tendencia el pensar por quién vamos a votar, aunque las elecciones parezcan un acto ridículo y vacío.

Hagamos preguntas como: ¿por qué no hay una candidata mujer?, ¿por qué el PRI y el PAN van en equipo si solían odiarse?, ¿qué onda con Luis Fernando Salazar?, ¿qué van a hacer con la seguridad, el empleo, la falta de agua, la educación, la cultura?, ¿en qué van a invertir y por qué? Y más y más.

Las elecciones deben ser el plato extra en la sobremesa y, luego que sucedan, se debe seguir hablando del trabajo de quien gane, conversando de ello, para que quienes quieran seguir sepan que todo vemos, de todo hablamos y todo revisamos.

Que las elecciones y la política no sean un asunto de los círculos rojos que de una u otra manera se benefician directamente, sino también un tema popular que se hable de manera habitual sin que tenga que ser proselitismo. Que sea algo tan común como el clima, los chismes y el fútbol.

Libertad de expresión: el sueño guajiro mexicano

Libertad de expresión: el sueño guajiro mexicano 

La novedad sería que en México el periodismo se pudiera ejercer de manera segura, sin temor por terminar baleado, tendido inerte en el pavimento. 

Poco después de las 11 de la noche del viernes 15 de diciembre, el periodista Ciro Gómez Leyva fue atacado a balazos a 300 metros de su casa. El conductor iba a bordo de una camioneta blindada que resistió el impacto de proyectiles calibre 9 milímetros. 

Con casi 2 millones de seguidores en twitter, Gómez Leyva es uno de los periodistas más famosos de México. El impulso que ha tenido su carrera a partir de grandes corporativos mediáticos como Milenio, Radio Fórmula o Imagen Televisión ayudó a que su agresión fuera visible y estuviera en boca de todos. 

En principio de cuentas, es lamentable que un periodista sea atacado. En duda continúa si la agresión fue por motivo de su trabajo, pero por lo pronto, se volvió más visible el hecho de que en México informar es una labor altamente insegura a la que se arriesgan a diario miles de reporteros y reporteras que no tienen el nivel de proyección y privilegio de Gómez Leyva. 

La organización Reporteros sin Fronteras ha reiterado que México es el país más peligroso para ejercer el periodismo. Desde 2018, más de 35 periodistas han sido asesinados. Por desgracia en ninguno de estos crímenes se generó la discusión pública que con Gómez Leyva. 

Es momento de dignificar y proteger a las y los periodistas mexicanos. La brecha es gigantesca. Mientras Gómez Leyva maneja una camioneta blindada proporcionada por su empresa, reporteros de la misma cadena y de la mayoría de los medios de comunicación del país trabajan sin seguridad social, ganando salarios que no rebasan los 10 mil pesos mensuales.

El atentado contra Gómez Leyva llamó la atención porque es un líder de opinión con fama e influencia política. Que la solidaridad demostrada hacia el periodista sea igual o superior con quienes firman sus notas con temor a amanecer muertos al día siguiente y que los magnates de la comunicación entiendan que es imperante una mejora sustancial en las condiciones de trabajo de sus colaboradores.

¿Hay que esperar a que asesinen a una persona mediática para tomar decisiones? 

Un elemento indispensable para construir el soñado Estado de Derecho es la libertad de expresión. En México tener acceso al libre ejercicio de las ideas es un sueño guajiro.

Andorra y otros 5 escándalos del calderonismo que no debemos olvidar

En los últimos días, una investigación de los periodistas José María Irujo y Joaquín Gil (El País) dio a conocer otra de las ‘desventuras’ ejecutivas del ex presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, quien es señalado por presuntamente ser parte de una red de corrupción donde se inflaron costos y dieron sobornos para privilegiar obras públicas, entre ellas la construcción de la Central Hidroeléctrica La Yesca, en Nayarit.

La central fue presumida como una inversión energética excepcional por el entonces encargado de la Comisión Federal de Electricidad, Alfredo Elías Ayub, quien duró en el puesto desde enero de 1999 hasta marzo del 2011, un año antes de la inauguración de la Central Hidroeléctrica.

La Yesca fue una de las últimas inversiones que hizo el gobierno de Felipe Calderón; costó más de mil millones de dólares, “un 30% más del presupuesto inicial”, según indica el reportaje publicado en el medio español El País.

De acuerdo a los datos en un informe por el gobierno de Andorra, territorio considerado paraíso fiscal en esos años, cuatro misteriosas empresas mexicanas hicieron una transferencia bancaria a una cuenta en ese país. El informe asevera que las empresas, cuyos nombres aparecen en el reportaje, fueron “instrumentales” (“fantasmas”, como decimos acá) porque no tenían aparente actividad financiera o empresarial.

Revela El País que, además, en el informe se indicó que esta triangulación millonaria operó para pagar sobornos con el propósito de que ciertas constructoras fueran privilegiadas con adjudicaciones públicas en México.

Posteriormente, ese dinero en Andorra fue movido a una caja de ahorro en Panamá, otro país considerado un paraíso fiscal (recuérdese Panamá Papers), y luego los fondos fueron invertidos en un proyecto inmobiliario ahí mismo.

Entre estas adjudicaciones maleadas está la central hidroeléctrica en Nayarit.

Al respecto, Felipe Calderón no ha realizado declaración alguna y las investigaciones continúan.

Importante no olvidar los pecados de personajes que todavía figuran en la política mexicana. Y ya que andamos en esto, vale la pena enumerar otros 5 encabezados del calderonismo que nunca se deben dejar pasar:

  1. Salomón, Marco y Daniel, estudiantes del ITESM Campus Monterrey desaparecidos y disueltos en ácido por elementos del Ejército Mexicano.
  2. Incendio Guardería ABC: 49 infantes mueren en Hermosillo.
  3. El misterio de los millones de dólares decomisados a Zhenli Ye Gon.
  4. Muertes sospechosas de Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake Mora, secretarios de gobernación.
  5. Masacres en San Fernando, Tamaulipas, y Allende, Coahuila.

El doble discurso de la FIFA sobre la homofobia

Tras el partido entre México y Polonia, la FIFA abrió un expediente contra la Federación Mexicana de Fútbol porque los aficionados cantaron en la tribuna “El que no brinque es un polaco maricón” y “culero, culero”, al mismo tiempo que decidieron hacer un mundial en Catar, una nación donde la libertad sexual se castiga con cárcel o hasta la muerte.

Catar es una pequeña península que apenas supera los 2 millones de habitantes. Fundamentalista. Su crecimiento se forjó gracias al petróleo y al gas, que soportan su superficie. 

El gobernante de Catar, Tamin bin Hamad Al Thani, es miembro de una familia multimillonaria que, por hobby más que convicción, se involucró en el fútbol a través de la compra del Paris St. Germain, hoy en día uno de los equipos más ricos del mundo y que tiene entre su nómina a un tal Lionel Messi.

A través de los petrodólares, los cataríes compraron la candidatura y la selección como sede del Mundial. Documentales, como “FIFA Uncovered”, informaron que los moches rondaron el millón de dólares por representante de cada federación.

Fue tan forzada la elección que, por primera vez en la historia, el certamen se aplazó para jugarse en invierno. 

Los árabes fueron capaces de construir ocho estadios en 12 años, pero con mano de obra regalada de trabajadores provenientes de Sri Lanka, Bangladesh y Pakistán, de los que medios de comunicación documentaron la muerte de más de 6 mil.

LA DOBLE MORAL DE LA FIFA

¡E…h, puto!” es la expresión que la FIFA busca erradicar en México, un país donde el matrimonio igualitario está permitido en todas las entidades de la República y en donde en la mayoría de las regiones la comunidad LGBTIQ+ ya puede adoptar hijos y hasta cambiar su género de manera legal.

Definitivamente no es que las expresiones homofóbicas estén erradicadas en México, pero por un lado la FIFA condena las expresiones de odio y, por el otro, organiza el evento deportivo más lucrativo del mundo en una nación abiertamente intolerante y fundamentalista.

En Catar las relaciones sexuales consensuadas entre varones mayores de 16 años están penadas hasta con 7 años de cárcel, lo mismo a las parejas que tengan sexo fuera del matrimonio. 

Además, los capitanes de diversas selecciones no han podido portar sus gafetes con mensajes pro derechos porque contravienen a las reglas del país. 

Mientras eso sucede, Bryan Swanson, director de comunicación de la FIFA, se dijo abiertamente gay ya con el mundial iniciado para dar a entender que por el simple hecho de tener una preferencia sexual distinta nadie se puede meter contigo. Sin embargo, si Swanson quisiera agarrar de la mano a su pareja por las calles de Doha, las leyes lo juzgarían sin tiento.

El deporte debe ser diverso e inclusivo. Hoy el futbol dio cientos de pasos hacia atrás con la doble moral de la FIFA. Los futbolistas y el público no están a gusto. Las federaciones no están cómodas. El fundamentalismo es algo que no debería regir a las naciones en pleno siglo XXI.

La más noble de todas las profesiones

Hace algunas semanas, en un festival de periodismo en la Ciudad de México, alguien trajo a colación la historia de Joseph Pulitzer, el húngaro-gringo cuyo trabajo mereció que dieran su apellido al premio más importante, o al menos más popular, en el mundo periodístico.

Algo como “Pulitzer trajo el sensacionalismo y el amarillismo a esta profesión” se dijo en un panel, a la vista de asistentes internacionales, periodistas independientes de diferentes regiones de Latinoamérica, así como acusando, como dando responsabilidades al antepasado que trajo desdicha y vergüenza a la familia.

Pulitzer pasó de ser un inmigrante pobre a un rico empresario en los últimos años del siglo diecinueve. Según un reportaje de El Mundo, la suerte que definió su vida provino de una desgracia, un fraude, ya que, siendo un extranjero pobre y buscando trabajo, fue estafado y abusado por las todavía jóvenes crueldades del capitalismo. 

Al escribir la crónica de su experiencia en un periódico local, recibió atención y ello desataría una serie de eventos afortunados que lo llevaron a ser director de un periódico y luego el voraz empresario de prensa que vino después. El húngaro se esforzó tanto por conseguir más y más audiencias, tanto, que terminó por dar a luz al sensacionalismo/amarillismo. 

Dadas las circunstancias, el nacimiento de esta fácil manera de captar lectores puede entenderse como un proceso natural, una adaptación evolutiva que tuvo su maduración como resultado de las crisis humanitarias, políticas y económicas de la época. 

Siendo así, esta consecuencia derivada de las variables sistémicas de su tiempo, Pulitzer se volvió la representación histórica de aquella mina de oro que otros también explotaron (explotan): el morbo, el encabezado engañoso y la verdad embozada se movieron como ese pan recién salido del horno; las prensas de periódicos imprimían el chisme caliente cada mañana y, en su tiempo, la audiencia se tragó ese pan junto al café matutino, y lo disfrutó durante siglos. Hasta hoy, que bajo otras circunstancias el periodismo muta de nuevo.

Las condiciones de este tiempo ya no aceptan verdades ocultas. El entramado de información es tan fino ahora que no basta un encabezado para contar una historia. Gracias a la nueva revolución tecnológica, hay tantas maneras de encontrar una noticia que, si decides ocultar la verdad, alguien señalará que mientes. Ser etiquetado como “mentiroso” es uno de los juicios más castigados por la sociedad, nadie confía en uno, y hoy, quienes han dejado de mentir son las propuestas de periodismo independiente; éste es el resultado evolutivo, un movimiento que apenas arranca.

Hasta el llamado “genio amarillo” lo sabía. Tres años antes de morir, Joseph Pulitzer escribió para North American Review una premonición. El periodismo es “la más noble de todas las profesiones”, dijo, y sentenció: “una prensa cínica, mercenaria y demagógica acabará dando forma con el tiempo a un pueblo tan vulgar como ella misma. El poder de moldear el futuro de la República estará en manos de los periodistas de las futuras generaciones”.