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Falta de sueño: la mala costumbre que podría causarte una peligrosa decadencia de salud

falta de sueño

En nuestra sociedad moderna, marcada por el culto a la productividad y las jornadas interminables, sacrificar horas de sueño se ha convertido en una insignia de honor no oficial, sin embargo la falta de sueño puede ser una pequeña costumbre que te puede costar mucho.

Lo que muchos consideran un precio a pagar por el éxito, el trabajo o la fiesta, podría ser en realidad un boleto de ida hacia una peligrosa decadencia de salud. Sumérgete conmigo en este artículo donde exploramos cómo la falta de sueño, esa mala costumbre tan arraigada, está jugando a ser el villano en la historia de nuestra salud y bienestar.

El impacto silencioso de la falta de sueño

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), los adultos necesitan al menos 7 horas de sueño cada noche para funcionar de manera óptima. Ignorar esta necesidad biológica puede desencadenar una cascada de efectos negativos en la salud.

Por ejemplo, la falta crónica de sueño se ha vinculado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad y depresión. Pero, ¿cómo es que algo tan simple como dormir menos de lo recomendado puede tener consecuencias tan severas?

Bueno, es que dormir menos de lo necesario pone en marcha un efecto dominó en tu cuerpo. Para empezar, altera los niveles de las hormonas del hambre, leptina y grelina, lo que puede llevarte a comer más y optar por alimentos más calóricos.

Además, la falta de sueño afecta la capacidad del cuerpo para regular el azúcar en la sangre, incrementando el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Y si eso no fuera suficiente, dormir poco también puede llevar a un aumento de la presión arterial y la inflamación, factores de riesgo conocidos para enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

La falta de sueño: una epidemia silenciosa

A pesar de estos datos alarmantes, la sociedad sigue subestimando la importancia del sueño. Un estudio reciente encontró que más del 35% de los adultos en EE. UU. duermen menos de las 7 horas recomendadas por noche, una tendencia que se repite en varias partes del mundo.

Esta epidemia silenciosa de falta de sueño está creando una bomba de tiempo para la salud pública, con consecuencias que podrían resonar en las próximas décadas.

Estudios realizados en años anteriores mostraron que una porción significativa de los mexicanos no alcanzaba las recomendaciones de sueño de 7 a 9 horas por noche para adultos. Problemas como el insomnio, el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, y el estrés fueron citados entre las causas principales de esta situación.

Según una investigación académica titulada "Los trastornos del sueño en México. A propósito de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición", aquí se examinaro datos derivados de la encuesta que proyectan que un tercio de la población adulta tiene dificultades para dormir, y uno de cada cinco las presenta más de tres noches por semana, siendo más frecuente en las mujeres, áreas urbanas y en aquéllos que son portadores de hipertensión arterial sistémica.

En este sentido, las mujeres tienen insomnio con más frecuencia que los hombres. En el Valle de México, en mujeres mayores de 40 años, la prevalencia alcanzó el 42%, mientras que en hombres fue de 26%.

Además, cabe destacar que la falta de sueño genera somnolencia excesiva y, a partir de ella, puede haber accidentes vehiculares y laborales.

En el ENSANUT MC de 2016 se documentó que uno de cada cinco adultos tiene sueño no reparador y cansancio o fatiga. De manera alarmante, hasta uno de cada 10 hombres mayores de 20 años reconocen haber tenido somnolencia al conducir un vehículo. L

La somnolencia se ha asociado, de manera independiente, a pobre calidad de vida, discapacidad y muerte prematura. La privación de sueño afecta a un tercio de la población general adulta en México y es más frecuente en hombres que habitan áreas urbanas.

SAOS, una condición que provoca falta de sueño

Cabe destacar que si bien existe una cultura que por sus vicios ha relegado al sueño a una baja prioridad, también existen otras razones por las que el buen dormir se ve afectado en estos tiempos y son enfermedades que se relacionan con este fenómeno, como lo es el SAOS (Síndrome de apnea obstructiva del sueño)

En México, uno de cada cuatro adultos está en riesgo elevado de SAOS. El riesgo de SAOS es mayor en personas con hipertensión arterial sistémica, obesidad y del medio urbano. Esta cifra es alarmante debido a que el SAOS es un factor de riesgo modificable e independiente para varias de las principales causas de mortalidad en México como lo son las enfermedades del corazón, la enfermedad vascular cerebral, diabetes mellitus, accidentes y cáncer.

En este sentido, no atender y mejorar la falta de sueño podría desencadenar un círculo vicioso que eventualmente afectará a la salud.

Cómo combatir la falta de sueño

La buena noticia es que este es un problema con solución. Revertir los efectos negativos de la privación del sueño comienza con reconocer la importancia de una buena noche de descanso. Aquí van algunos consejos prácticos para mejorar la calidad de tu sueño:

  • Establece una Rutina: Acuéstate y levántate a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana.
  • Crea un Entorno Conducivo al Sueño: Asegúrate de que tu habitación esté oscura, fresca y tranquila.
  • Limita la Exposición a Pantallas: La luz azul de los dispositivos electrónicos puede interferir con tu ritmo circadiano. Intenta desconectar al menos una hora antes de dormir.
  • Cuida tu Dieta: Evita la cafeína y las comidas pesadas en las horas cercanas a la hora de dormir.

Convertir la falta de sueño en un hábito es jugar con fuego en lo que respecta a tu salud. Es hora de despertar a la realidad de que cada hora de sueño perdida cuenta y puede ser el diferencia entre una vida plena y una existencia marcada por la enfermedad y el malestar. Haz del sueño una prioridad y mira cómo mejora no solo tu salud, sino tu calidad de vida en general. No dejes que la falta de sueño sea el villano de tu historia de salud.

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