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Necesitas descansar de la rehabilitación (de vez en cuando)

descansar de la rehabilitación

Sabemos que el tratamiento de rehabilitación de algún tipo de discapacidad motriz será largo y en muchos casos permanente. Sus objetivos terapéuticos más bien están encaminados a que el paciente se apropie de su cuerpo y llegue a ser independiente en adaptación a su discapacidad. La rehabilitación no pretende curar o a quitar la alteración. 

Algunas veces podremos dar de alta al paciente y ya no verlo más que en situaciones especiales. Otras veces, sin embargo, aunque veremos cambios y avances significativos, la persona no podrá alejarse mucho de la rehabilitación para seguir siendo funcional, o tendrá que realizar algún tipo de diciplina deportiva de forma permanente. 

Ésta es mi base para justificar lo que yo llamo “vacaciones de terapia”, un espacio donde si mi paciente o yo tomamos un descanso, él o ella puede hacer de todo menos terapia. 

Enfrentar una discapacidad motriz hace que las familias concentren mucha de su energía y tiempo en la terapia física, sobre todo en los primeros años de vida, y en la mayoría de los casos la única causa de ausencia para sus terapias es por enfermedad, restando prioridad a los momentos de esparcimiento y convivencia familiar. 

Entonces, ¿cuál es la razón para no darse un descanso de la terapia de rehabilitación? Ninguna, en realidad.

Podríamos pensar que en estos periodos de descanso estamos perdiendo el tiempo, pero dar oportunidad a familiares y pacientes de dejar a un lado la rutina es poner en práctica todos los logros obtenidos en el tratamiento constante

Claro, esto depende de la particularidad y las necesidades de cada caso. Por ejemplo, dar estos descansos es algo que hago con pacientes de varios años de evolución y con quienes además asisten a un sistema escolar, siempre y cuando estos periodos no sean tan prolongados y dejando la línea abierta para cualquier duda. Si soy yo quien sale de la ciudad por tiempo prolongado, también está la opción de que algún colega me pueda suplir o, bien, darle con anticipación al paciente una guía para casa. 

Dar vacaciones me ha dejado siempre buenos resultados; los avances se pueden ver más tangibles y las familias regresan con las pilas recargadas. 

¿Cuál es tu opinión? ¿Crees que dar descansos en terapia sea una buena práctica? Te leo en los comentarios.

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