

Daniel Enrique Maldonado Sánchez, nació en Torreón, Coah. Es autor de varios libros tanto de poesía como prosa. Los títulos de sus obras son: Los otros males (DMC Torreón, 2001); Engranajes memoriales (Historias de Entretén y Miento. Año 14. No. 134. Consejo Editorial del Estado de Coahuila, 2002); Las lenguas dementes (Torreón: DMC, 2003), un libro de poesía de 14 autores, en el cual participó como coautor y compilador; Cantos de Piedra / Chants de Pierre (Alianza Francesa de Torreón, julio 2005), antología que incluye también su poesía; El ejercicio de la tempestad. Siglo XXI, Escritores coahuilenses, quinta serie. (Universidad Autónoma de Coahuila, 2012); Serciana. Selección personal. Colección Arena de poesía. (Secretaría de Cultura de Coahuila, 2015).
Como escritor también destacan sus libros en prosa: Bitácora de insomnios (UAdeC, 2022); Prosas fulanas (Instituto Coahuilense de Cultura, 2009), fue incluido en el colectivo Las voces del tranvía y Muestra poética de la Laguna (Dirección de Cultura de Torreón, 2007).
Actualmente se dedica a impartir talleres literarios, al análisis de medios de comunicación y se dedica a la docencia de Filosofía, Etimologías, Literatura y redacción, entre otras actividades. Ha sido locutor y conductor de programas como Letras al aire libre, La primera piedra y Letras volantes. Ha colaborado en las publicaciones El Siglo de Torreón, Razones de ser, Revista de Coahuila y Kiosco.
Daniel Maldonado busca al escribir una perspectiva panorámica, mantener la creatividad al asombrarse ante lo cotidiano, enfocándose en este último aspecto, porque piensa que se va perdiendo con la madurez, encontrar lo poético en lo que se vive cotidianamente, reflexionando sobre lo fugaz, el mutismo, el silencio.
La lectura de su poesía no es sencilla, porque tiende a la encriptación. Una manera de cifrar el significado de sus palabras, no obstante, plasma unas imágenes inescrutables pero llenas de musicalidad con una secuencia sonora impecable. Posee otros tantos poemas donde mueve nuestra sensibilidad con suavidad, haciendo que permanezcan en nuestros sentidos memorablemente.
El también escritor Jaime Muñoz Vargas, en su revista Ruta Norte Laguna, habla de Los otros males, y su contenido de 89 poemas, como un tríptico donde cada uno de ellos ha sido cincelado con una completa sensibilidad. En su artículo dice: “Me retienen tres características evidentes en el quehacer poético de Daniel Maldonado: la seguridad de sus trazos, el dominio de la música verbal y la tendencia a un decir hermoso pero arropado en velos que apenas insinúan la silueta del significado.”
En este libro ha clasificado su poesía en tres secciones: “Nocturnal”, debido a que en sus poemas plasma la oscuridad y la penumbra en ellos; “Sobre-escritura y otros males”, donde va llevando la palabra por un camino en el que destaca por sí misma; en el último “Eros perpetrado (el mal eterno)”, versos construidos a la por siempre subsistencia del amor.
En su poemario Bitácora de insomnios, volumen dividido en cinco espacios, donde la presencia materna y la fragilidad ante la vida se ve menguada, conjuntada con el amor y la gastronomía, plasman versos en las 80 páginas que lo conforman. Realiza sus poemas reflejando el tránsito por hospitales en las madrugadas cuando surgen emergencias y captan toda su atención. Y describe profusamente lo depresivo que es actuar bajo una presión, un peso existencial, y lo que significa un desahogo lírico.
Dejo por aquí “Esperanza”, de su libro Los otros males, un poema que resalta por su brevedad, pero nos infunde grandes esperanzas para los que escribimos.
Después del trazo
del lugar citado
ante la sonora carcajada
de un despiadado entierro
algo —vive Dios y así lo espero—
algo bueno ha de salir
de todo esto.