

Esta semana me enfocaré en la obra del escritor y poeta Guel Levi. Nacido en El Oro, Durango, México, se ha dedicado a escribir desde hace 34 años en los géneros de poesía y novela; estas últimas adaptables a guiones cinematográficos. En sus letras plasma reflejos con algo de misticismo, religiosidad o lo fantástico de la ficción.
Algunos títulos ya publicados son, en novela: “Santo Temor”, “Amor de Mujer”, “Ojos Azules”, “Detrás de los Espejos” y doce poemarios, entre los que destaco “Somos paz y somos guerra”, “Tiempo de reyes y lágrimas”, “Una sola mujer y un solo Dios”.
Dentro de sus cuatro novelas, generalmente, Guel Levi hace una narración sobre los cambios en usos y costumbres, la ciencia, las religiones, y lo que influye en la sociedad, visualizando un futuro con una perspectiva muy distinta a la época actual, mezclando elementos de ciencia ficción e historias amorosas. Con una narrativa muy digerible, en forma de diálogos, porque, como mencioné anteriormente, son adaptables a guiones cinematográficos.
“Santo Temor” es una narración en la que se cuestionan los orígenes de las religiones alrededor del mundo, absolutamente todas. Cuestiona el más insignificante ritual inventado por el hombre en el transcurso de la historia de la humanidad, desarrollado a través de la vida de Aarón, desde su nacimiento hasta su muerte. La historia se desarrolla en México y en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Roma, Barcelona y en África. Inesperadamente, en todo el mundo ocurre un evento en el que muere gran parte de la población, suceso relacionado con las profecías de uno de los personajes clave.
En “Amor de mujer”, otra de sus novelas, plantea la bipolaridad, una enfermedad psiquiátrica de esta época. Habla sobre cómo surge, su control, y las consecuencias de no ser tratada médicamente de manera adecuada y oportuna. De este contexto surge una historia de amor y desamor, traiciones e infidelidades.
“Ojos azules” es una historia que inicia justo en tiempos de la Revolución Mexicana, protagonizada por una familia judía mexicana. La novela rememora las costumbres de las relaciones amorosas desde principios del siglo XX. En su desarrollo, nos muestra cómo esta familia hereda un antiguo pergamino con instrucciones a seguir.
En su novela “Detrás de los Espejos”, ambientada en la Ciudad de México, específicamente en Coyoacán, en un futuro muy lejano donde se rebasan las expectativas de vida, idiosincrasias, modernidad y tecnología de nuestro siglo XXI, inicia un enfrentamiento entre los valores tradicionales y los de esa época futurista, valores que generan conflictos y llevan a un final inesperado.
Hablando de su poesía, es contemporánea, con imágenes místicas, donde el amor y el desamor, el ser humano y la naturaleza se entrelazan con algunos elementos constantes como el ruiseñor, el potro azul, la Luna y el Sol, la lluvia y el campo.
Dentro de sus poemas nos manifiesta una especie de culto al cuerpo, al alma, al espíritu, la locura, la muerte y la eternidad de los personajes, con una densa riqueza de valores humanos, morales y espirituales.
ME QUEDARÉ SIN ALMA
Señor,
me quedaré sin alma cuando los vientos borren tus huellas,
cuando la sangre de tu frente caiga una vez más en la tierra.
Me quedaré sin alma cuando no me socorras,
cuando la luz de tus ojos no me ilumine,
cuando no tenga alimento y vestido,
cuando no me perdones o atente contra tus hijos.
Me quedaré sin alma
cuando no ame a mi prójimo,
cuando no estés conmigo,
cuando no aprecie tu perfección,
cuando no crea en ti,
cuando no crea en mí mismo.