

Esta columna hoy se llena de ese aire que impregna una emoción que siempre asociamos con el color rojo, porque sale del corazón. Y es que el poeta José Gerardo Verdeja Alatorre, conocido como Jose Gerd, es el poeta del amor.
Totalmente Lagunero, arquitecto, egresado por la UNAM, ahora construye más que edificios, versos y poemas, loas a ese bello sentimiento amoroso. Tiene un solo libro publicado: Reflejos, La Voz del corazón, pero posee aproximadamente alrededor de 800 poemas.
Cada uno de sus escritos, mayoritariamente en prosa, en un tono natural, es una poesía que sale de su alma citando de manera central a la mujer y al amor, llenándola de un romanticismo que ya es difícil luego de encontrar.
También ha sido reconocido por editoriales de países como Ecuador que le otorgó la mención internacional como “Poeta Estrella del Orbe”. 2021, por sus méritos artísticos que enaltecen la poesía universal. Bernardo Avellán V. presidente del Grupo Orbe Valle nos dice en sus palabras que la poesía “Gerdiana” cuenta con un estilo original, imprimiendo cadenas armónicas de expresiones únicas en su género.
Es la poesía de la paz y la armonía interior: sedante para el alma, romance para los enamorados. El Instituto Cultural Colombiano Casa Poética Magia y Plumas le otorgó el Premio Iberoamericano Planeta- Instituto Cultural y Patrimonio Americano de Poesía y Narrativa, en reconocimiento por su labor social y cultural, al transmitir mensajes sobre la paz y la unidad que necesitan las comunidades.
A caer el alba o en un atardecer rojizo, la sonrisa sincera, alegre que miramos al pasar por la vida como sueño, convierte al poeta y su poesía en la voz del corazón.
Y sin más, les dejo estos poemas y ustedes mismos podrán emitir su criterio sobre los mismos.
EL UMBRAL DE TU RÍO
¿Hacia adónde volaré?,
¿dónde dibujaré
el nocturnal prohibido de tu cuerpo?,
¿dónde respiraré la poesía recorriendo
el umbral de tu río?
Buscaré la represa de tu reflejo,
la desnudez de tu sentimiento,
el ir y venir de tu verso
en la escritura de tus ojos.
El principio transparente de tu mirada,
que por momentos era obstinada,
dormirá en la noche de vaivenes acomodados,
susurrándole al aire
guirnaldas de suave aroma y arcoíris entallado.
¿Hacia adónde volaré?,
¿dónde dibujaré
el nocturnal prohibido de tu cuerpo?,
¿dónde respiraré la poesía recorriendo
el umbral de tu río?
ALMA AMIGA
Alma amiga,
con sabor a dulce de guayaba
y noches matizadas
por el verde claro
de la Riviera Maya,
devuélveme la razón
caída de la nada.
Alma amiga envuelta
en la leyenda de la luna
que yaces dormida
esperando
ver plumas y espadas
dame de tu sueño,
tu cálido cuerpo
y el compromiso
del clavel con la violeta.
No me olvides
en la intermitencia
de las estrellas
que se liberan,
ni en el oleaje desesperado
de las nubes
que buscan con frenesí
el encuentro enamorado.
Deja que caminemos
tomados de la mano
y en verbenas alegres
salpiquemos nuestra risa
a las flores del tranvía
que lentas viajan...
TROZO DE CARBÓN
¡Siempre hay recuerdos!
imposible desvanecerlos
en la penumbra de la noche,
forman parte del puente tendido
de nuestro mundo:
Acciones con contorno que el viento
lleva y trae a su antojo,
envejecen las ramas,
se esfuma la nota del silencio
que quiere gritos y pasos
por la calle.
Siempre hay recuerdos,
cuando el trozo de carbón
revive el fuego en sus entrañas,
cuando el mar
ruge sus memorias.
Imposible desvanecerlos
de la historia del rocío,
de la hoja lastimada,
del placer acumulado
y de los pájaros volando...