

Otro escritor nacido en la ciudad de Gómez Palacio, Durango, Sergio Rojas, es un joven que se mudó a Torreón hace mas o menos 10 años. Totalmente lagunero. Por su gusto a la escritura que inició hace algún tiempo se decidió a participar en diversos talleres literarios. Sus maestros han sido los poetas Julio César Félix, Jaime Augusto Shelley, José Vicente Anaya, y Jorge Humberto Chávez.
En el año 2010 empezó a tomar el taller de Literatura de la Universidad Autónoma de Coahuila, Unidad Torreón, impartido por Marco Antonio Jiménez, poeta reconocido y premiado con el Premio Nacional de Poesía Joven 1983. Sergio Rojas, se ha dedicado a impartir cursos y talleres de escritura creativa, de lectura, y de estrategias de comprensión lectora. En la actualidad se desempeña como maestro en la Secretaría de Educación Pública.
Es autor del libro de poesía Habitación del pánico, el cual presentó recientemente en la Casa Mudéjar. Y quienes hicieron las reseñas para su presentación, fueron su propio maestro Marco Antonio Jiménez y Alfredo Castro Muñoz, otro poeta talentoso y joven. Su poemario se encuentra dividido en cuatro secciones: Pájaros hechos polvo, Incierta luz y oscuro nombre, Elegía infinita, Habitación del pánico.
En este libro, hay que introducirse, recluirse o confinarse en lo que experimenta Rojas, sus emociones y sentimientos entremezclados en la vida y el entorno natural de la ciudad, sus vivencias en las que recuerda las dificultades para encontrar un espacio propio para vivir y la soledad que lo estremecía. Una compleja relación paterna lo lleva a plasmar en este libro los momentos en que ambos coincidían y aquellos en que la divergencia los separaba.
Se llega a percibir entre sus letras los pensamientos depresivos con un ritmo poético donde los lectores podemos llegar a identificarnos por vivencias que en algún instante experimentamos. En los tiempos de pandemia, esta crisis se acentuó y de ahí el nombre de su libro, lo habitó el pánico, sintiéndose atrapado es una vorágine de soledad y de cuestionamientos sobre el desinterés por la vida, no obstante, llega a percibir un aliciente que lo lleva a sobrevivir y escribir sobre ello.
Con poemas existenciales muy profundos Sergio Rojas nos muestra los altibajos en los que uno puede caer y sobre todo sacar de ellos lo mejor para salir adelante. Indudablemente nos refleja también la fuerte influencia de nuestro entorno desértico, en la descripción de las imágenes de algunos de sus poemas.
En estas palabras Shakespeare también expresa como se deben dejar salir las emociones para evitar que el cuerpo sufra:
“Dad palabras al dolor; el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo quiebra”, y este escritor en su poemario ha dejado parte de ese dolor.
A continuación, presento algunos de estos poemas que sin duda impactan en nuestras emociones.
VIII
Jamás me acostumbraré a las mudanzas
Cambiar los recuerdos a otros muros es un deporte extremo que siempre deja cicatrices
ESPEJISMO
Todas las voces del desierto Descansan aquí
se han detenido a ver el pasado piedras y soles
los árboles heridos que nacieron hace mil años
yacen de rodillas en espera del silencio
de los cerros cae el agua que arrastra sombras
y va dejando peces muertos cardos acuáticos
dentro de la noche giran como nubes de lava
se tornan infinitos los recuerdos
los pasos que el viento no borró del fértil polvo
cerca del último canto resucitan las palabras
crece la luz aparece un oasis
aquí están los cuerpos olvidados también el espejismo
TEORÍA DE LA EXISTENCIA
La vida es una tolvanera
Mientras unos viajan con el viento otros viven aterrados