En Soliradio.com producimos podcasts y contenidos digitales, que distribuimos a través de nuestras redes sociales y nuestros canales en YouTube y Spotify. Llegamos a más de 350 mil personas, una amplia comunidad digital en la Comarca Lagunera de la que forman parte más de 60 mil tomadores de decisiones.
telegramtik tokinstagram logo

Buscar

telegramtik tokinstagram logo
campaña aceveone
campaña aceveone

Confundidos y aventurados

confundidos

Acampaba con unos amigos en Puerto Escondido, Oaxaca, en ese entonces población de pescadores, anfitriona de unos cuantos turistas de aventura y eventuales seguidores de María Sabina. Ahí uno de los miembros del grupo propuso que viajáramos de aventón a la Laguna de Chacahua, al fin y al cabo, “estaba apenas a unos 20 minutos en vehículo de motor”.

La realidad es que estábamos a más de una hora de ese lugar, lo que poco hubiera importado si nuestro guía hubiera sabido decirle dónde debíamos bajar a la persona que nos trasladó en la caja de una camioneta.

Los 20 minutos pronosticados se convirtieron en casi tres horas del camino que nos llevó de la playa a la montaña y terminó en el centro de Pinotepa Nacional, población oaxaqueña donde atrajimos miradas no por bien parecidos, sino por ponernos pantalones y camisetas en la vía pública, dado que viajábamos en traje de baño.

Ya medianamente vestidos conforme a las normas, nos encontramos con la celebración de un banquete en los portales de la ciudad y nos unimos a los espectadores que, en situación de evidente precariedad, veían desde el sol comer y beber en la sombra.

 Atestiguábamos tan severa división cuando un comensal nos miró y levantó una botella de cerveza en actitud de brindis, a lo que, ni tardo ni perezoso, nuestro fallido guía se reivindicó con nosotros respondiéndole que no teníamos con qué acompañarlo. Poco después compartíamos mesa con el alcalde.

Más tarde entendimos que fuimos confundidos con periodistas y que ese día nuestros anfitriones celebraban el informe de gobierno, acto donde el presidente municipal había sido interpelado.

Ajenos al hecho, conversamos durante horas en la mesa principal y divertidos nos sumamos a las porras a favor del alcalde, en las que aprovechábamos el griterío de la muchedumbre para corear versiones libres no precisamente de apoyo.

Tras despedirnos al oscurecer, nos acompañó una persona que suponíamos nos encaminaría a la terminal de camiones, pero que al tomar una apartada vereda me hizo sospechar de sus intenciones, por lo que detuve la marcha e instruí a mis amigos cambiar el rumbo. La reacción de nuestro acompañante fue enérgica: “el presidente me ordenó llevarlos con las muchachas”.

Hasta la concupiscencia se hace a un lado ante el instinto para sobrevivir. Ignoramos las órdenes del alcalde y nos dirigimos a la estación de los autobuses Flecha Roja, encontrándolas cerradas y con el aviso de que la siguiente corrida saldría hasta las cinco de la mañana.

Esperamos el amanecer en una parada del transporte público, lugar donde debimos de fingir que realmente dormíamos cuando dos sexoservidoras se acurrucaron con nosotros, comentando entre ellas que ahí se protegerían de quien las perseguía. Pocos minutos después de que ellas se retiraron, desde una camioneta salieron un par de detonaciones, avisos para nosotros o festejo de trasnochados.

Sin más averiguaciones, nos dimos a la tarea de convencer al velador de la línea de camiones que nos diera refugio. Contra todo pronóstico lógico, nos abrió.

Cuando 24 horas después llegamos a nuestro campamento en la playa, todas nuestras pertenencias estaban en su lugar.

Cuarenta y cinco años después me pregunto: ¿qué cambió y qué sigue igual en el país?

riverayasociados@hotmail.com

Somos parte de una comunidad de medios laguneros

Somos parte de una comunidad de medios laguneros