En Soliradio.com producimos podcasts y contenidos digitales, que distribuimos a través de nuestras redes sociales y nuestros canales en YouTube y Spotify. Llegamos a más de 350 mil personas, una amplia comunidad digital en la Comarca Lagunera de la que forman parte más de 60 mil tomadores de decisiones.
telegramtik tokinstagram logo

Buscar

telegramtik tokinstagram logo
campaña aceveone
campaña aceveone

Para el patrón, primero el banquete y luego la nómina

patrón

Trabajando en República Dominicana (el país donde se inventó el verde) para un magnate del sector privado, por supuesto con influencia pública, fui invitado a su fiesta de cumpleaños en una de sus paradisíacas fincas ganaderas, lugar en cuya administración yo participaba (lo digo para evitar cuestionamientos acerca de mi cercanía con él, cuyo motivo real era brindarle asesoría para sus proyectos políticos). 

Frecuentemente me invitaba a conversar y cenar en lugares de categoría excelsa, donde jamás conocí limitación alguna ni insinuación siquiera para que fuera yo quien liquidara la cuenta. Al contrario, abundaban siempre sus peticiones para que seleccionara la mejor bebida de importación o el manjar más suculento.

En más de una ocasión había aprovechado esas cenas para pedirle me autorizara incrementar los ingresos del personal de la finca a mi cargo.

Hablar sobre humanidad, justicia y prosperidad compartida para tratar de subir los salarios fue siempre infructuoso, pese a que la cuenta de una sola de las generosas cenas que pagaba (sin la menor molestia) equivalía a la nómina mensual de la finca.

Dispuesto a olvidar, al menos temporalmente, el conflicto entre mi papel de servidor del capital y mi conciencia, asistí al festejo de cumpleaños. Lo que iba a ver superaría el contenido de muchas escenas del cine de Hollywood.

El derroche, lo magnificente, empezó desde el “estacionamiento” de los vehículos de los invitados, donde en lugar de automóviles había modernos helicópteros, muchos de ellos impulsados por turbinas y equipados con asientos de piel.

Dentro del salón en el que tenía lugar la fiesta, había música en vivo con un grupo de primera categoría, bebidas sin límite, comida hasta la saciedad y abundancia de damas tipo Bond, James Bond.

Afuera del salón, sentados en el suelo al lado de famélicos caballos amarrados en palmeras, los vaqueros atestiguaban la gran fiesta del patrón. En un extremo todo, en otro nada.

Tras ese efímero paso por el “jet set”, conversé semanas después con mi cliente, una vez más, sobre el tema de los salarios de los trabajadores. En esa ocasión mis argumentos fueron distintos.

“Muchas veces estás solo en la finca o con tu familia”, le recordé. “¿Te imaginas la creciente carga de resentimiento de tus trabajadores, al ver la magnificencia de eventos como el de tu fiesta y saber a sus hijos con hambre?”.

Durante toda mi estancia en el país que inventó el verde, esa fue la ocasión en la que más cercano estuvo el arribo del aumento salarial de los vaqueros. Espero conocer algún día si se tomó la decisión de cambiar para continuar igual.

Inexorablemente, allá y aquí, llegará el momento en el que la pirámide social se estremecerá si su cúpula continúa desestimando la justa distribución de la riqueza.

Quizá sea mejor hacer las cosas por voluntad y no por necesidad.

PD.

Disfruté la fiesta.

riverayasociados@hotmail.com

Somos parte de una comunidad de medios laguneros

Somos parte de una comunidad de medios laguneros