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5 razones por las que los bolardos en Torreón son antipeatonales

En Torreón, Coahuila, la administración municipal de Román Alberto Cepeda González ha decidido instalar en varias avenidas principales, como la Juárez y el boulevard Independencia, varias estructuras esculturales conocidas como bolardos, que, según un reglamento municipal, se definen como "Poste de hierro colado u otra materia hincado en el suelo y destinado a impedir el paso o aparcamiento de vehículo". En este caso, los bolardos en Torreón impiden el paso, pero no del automóvil, sino del peatón.

Los bolardos en Torreón no solamente afectan al peatón, en general son una decisión que afecta a toda la ciudadanía, a pesar de que el encargado de Obra Pública del municipio, Juan Adolfo Von Bertrab, haya dicho que son elementos que aportan a la seguridad vial. Y es que sucede todo lo contrario. Aquí te diremos al menos 5 razones por las que estas nuevas implementaciones son antipeatonales.

1. Los bolardos en Torreón reducen el espacio para trabajadores informales

De acuerdo a Data México, la informalidad laboral en Coahuila es 34.2%, es decir, más de medio millón de personas sobreviven trabajando con sus propios proyectos, la mayoría de ellos comerciales y un gran porcentaje de ellos son ambulantes. Según el Observatorio de La Laguna, en Torreón el 43.1% de la población se mantiene con trabajo informal.

En el boulevard Independencia y Colón, en Torreón, al menos 10 personas aprovechan los semáforos para distribuir sus productos y "ganarse el pan" de cada día mediante el ofrecimiento y la atención directa con el cliente al estilo drive thru.

Las personas que ahí trabajan ahora se ven impedidos del paso libre como consecuencia de los bolardos que se han puesto a los extremos de los camellones, donde las y los trabajadores informales de la ciudad descansan mientras pasan los automóviles y esperan que la luz roja detenga a sus potenciales clientes.

Lo peor, los bolardos de Torreón no son ni siquiera un buen asiento, porque son picudos. A este tipo de diseño se le conoce como arquitectura hostil.

2. Es arquitectura hostil

De acuerdo al diccionario Macmillan, la arquitectura hostil es una tendencia de diseño urbano en la que los espacios públicos se construyen o alteran con el fin de desalentar su utilización indebida.

En 2019, el New York Times retomó el tema para explicar las áreas antipeatonales en Nueva York y, al entrevistar a un arquitecto historiador, Jon Ritter, este declaró que la arquitectura hostil en esa ciudad significa que "Estamos construyendo barreras y paredes al rededor de los edificios departamentales y los espacios públicos para mantener fuera la diversidad de personas que componen la vida urbana".

En estos sentidos, la arquitectura hostil es una fórmula que censura el tránsito libre y ofrece un retroceso a la vida urbana de las ciudades.

Los bolardos en Torreón son eso, porque por ser picudos ni siquiera permiten que se utilicen como banco de descanso, no tiene ninguna utilidad y ni siquiera son atractivos.

3. No son atractivos

Los bolardos en Torreón no han sido bien recibidos por la ciudadanía, por lo que se menciona aquí, pero también porque ni siquiera se perciben como atractivos.

Especialmente en la red social Facebook, los y las habitantes de Torreón no han tomado bien estas figuras de cemento que han sido percibidas como "lápida", por su similitud a las losas que se ponen en las tumbas.

En esta publicación del Siglo de Torreón se puede documentar la opinión pública de la ciudadanía.

4. Llevan una carga política

Estos bolardos que puso el municipio de Torreón tienen el logo de la actual administración, comandada por Román Alberto Cepeda González, lo cual politiza la obra que debería ser pública y construida para efectos beneficiosos a largo plazo, puesto que se ejerce el dinero de la ciudadanía.

La carga política en sí misma es antipeatonal porque afecta la percepción del peatón de que la calle es de todos y todas. "Marcar" una obra pública como si fuera una vaca da la idea de que esa construcción le pertenece a alguien y no al peatón, por lo que incomoda el tránsito tal como si fuera un terreno ajeno.

5. Podrían causar un accidente

De acuerdo a la organización ciudadana conocida como Observatorio de La Laguna, "la falta de educación vial, señaléticas, semáforos y una infraestructura vial pésimamente diseñada y en muy malas condiciones provocó que en 2021 se registraran un total de 3,659 accidentes tan sólo en la ciudad de Torreón, por lo que, en promedio, ocurren 10 accidentes cada día".

En esta ciudad, lo que más causa accidentes viales es la falta de precaución al conducir, a veces provocada por los efectos del alcohol, pero mayormente por el descuido de los conductores y la falta de educación vial.

El titular de la Dirección de Obras Públicas de la ciudad declaró que los bolardos en Torreón tienen como propósito la seguridad vial de la ciudadanía, aunque la prioridad en ese sentido no es poner obstáculos, sino educar a los y las conductoras, según indican los datos, por lo que la solución no encaja bien con las necesidades viales del municipio.

En las próximas semanas, el fiscal sobre los bolardos en Torreón deberá de ser transparentado, por lo que estaremos al pendiente para ver cuánto se gastó y cuál fue el plan de acción en este sentido.

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