

¿Será real que la serie Euphoria es mucho más que los malos comentarios? En la columna Tarántulas con miel siempre tratamos de desmentir lo malo que se cree y resaltar lo mejor de cada producción.
"Euphoria" sigue a un grupo de adolescentes mientras navegan por los desafíos y las complejidades de la vida moderna, abordando temas como las adicciones, la sexualidad, la identidad, las relaciones y las luchas personales.
A medida que avanza la serie, podemos ver cómo se exploran sus historias individuales y sus interacciones, contado desde la perspectiva de Rue (Zendaya), a través de una lente cruda y visualmente llamativa, a menudo presentando escenas intensas y emocionales.
Sin embargo, la serie producida por Sam Levinson destaca entre las demás por su contenido artístico y estético que se encuentra en los momentos más distintivos del show, caracterizándose por su estilo visual llamativo, su enfoque creativo en la cinematografía, el diseño de vestuario y la dirección artística.
Aquí algunos puntos clave de su estilo:
Sin embargo, aunque la estética sea lo mejor de Euphoria y gracias a esto cuenta con 7 premios, el mensaje sigue presente. Es inevitable pensar en la romantización del consumo de sustancias, aparentemente exagerado ante los ojos de quienes comentan en redes sociales tal vez lejos de una realidad latente que vive el norte del continente, ya que entre 2013 y 2019 las muertes por fentanilo y otros opioides sintéticos aumentaron en más del 1000%.
Durante los años de estreno de ambas temporadas, las muertes por sobredosis de fentanilo aumentaron un 94% y se estima que casi 200 estadounidenses fallecen cada día por consumirlo. Poco después del estreno de la primera temporada, en julio de 2019, 21 adolescentes murieron por sobredosis de fentanilo en Estados Unidos; dos años después esa cifra estuvo cerca de cuadruplicarse.
Más allá de una glorificación del uso de sustancias, tener vida sexual activa y enfiestarse cada fin de semana, la serie nos presenta un llamado de atención y crítica social hacía una realidad que vivimos sin importar el país. Pensar que en cada grupo de amistades jóvenes hay una persona que sufre de una adicción, problemas de salud mental, situaciones de angustia por la aceptación de su propio cuerpo o que se encuentran en una relación abusiva debería ser un llamado a la sociedad para reconocer los problemas actuales por los que pasa la juventud y para actuar al respecto con empatía.
Con otro punto de vista, la película Beautiful boy nos muestra la dura batalla de un padre para cuidar a su hijo adicto. El amor y la constancia funcionan como impulsores para el padre en esta batalla, otra forma de representar este problema en crecimiento. Esta película estadunidense de 2018 es protagonizada por Timothée Chalamet y Steve Carrell y producida por Brad Pitt.