

En este día mundial para conmemorar la tierra, las afectaciones al clima en nuestro planeta son cada vez más evidentes, y el ser humano es una de las causas de este panorama ¿qué le depara a la humanidad?
Cada 22 de abril, el mundo se une para celebrar el Día Mundial de la Tierra, una ocasión para reflexionar sobre la importancia de nuestro hogar planetario y tomar medidas para protegerlo y preservarlo para las generaciones futuras. Desde su creación en 1970, esta efeméride ha crecido en alcance y relevancia, convirtiéndose en un recordatorio anual de la necesidad urgente de abordar los desafíos ambientales que enfrentamos como sociedad global.
En la Comarca Lagunera, una de las principales características en esta región es la presencia de altas temperaturas, parte del ecosistema desértico de la misma. Sin embargo, este desierto (que antes albergaba hermosas lagunas) ahora se caracteriza por problema con el vital líquido y, con el arribo del 2024, de temperaturas que alcanzan los 40.5 grados centígrados.
El Día Mundial de la Tierra sirve como un llamado a la acción para abordar una amplia gama de problemas ambientales, desde la pérdida de biodiversidad y la deforestación hasta la contaminación del aire, el agua y el suelo. Es una oportunidad para inspirar cambios positivos y promover un mayor compromiso con la conservación y la sostenibilidad en todas las áreas de nuestras vidas.
Por ello, este Día Mundial de la Tierra, te compartimos algunos datos que son claves para entender por qué el clima está cambiando y cómo esto afectará a los humanos de manera progresiva.
Sobre el Día Mundial de la Tierra y el calentamiento global, según el portal de la Universidad Tecnológica de Monterrey, a través de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, sobre el calentamiento global y sus efectos menciona que “el cambio climático es un proceso que ocurre en el tiempo geológico de la tierra y se da de manera natural; nuestro planeta puede calentarse o enfriarse paulatinamente y de él se deriva el calentamiento global”.
“Hoy sentimos más calor porque el calentamiento global hoy en día es más intenso. La actividad humana provoca la aceleración de este proceso y la tierra no tiene los mecanismos adecuados para revertir sus efectos”- CARLOS PÉREZ | ESCUELA DE INGENIERÍA Y CIENCIAS.
A la par que existe el Día Mundial de la Tierra, también la industria se celebra pero sus negligencias son catastróficas. Desde la llegada de la industria, cada país ha manejado alguna particularidad respecto a su producción que define las mismas repercusiones a futuro. Los efectos de estas repercusiones se unen al problema de la generación de gases, generando miles de fenómenos que integran todo el panorama del calentamiento global y sus efectos en la vida de las personas, y estos van desde sentir mucho más calor y su permanencia o resistencia ante el inicio y fin de cada estación al año.
Uno de los problemas más constantes, que se menciona en el marco del Día Mundial de la Tierra, ha sido la toma de decisiones en las industrias a costa de la pérdida de miles de árboles que benefician el tratamiento del clima en el mundo. Sobre este tipo de acciones “los bosques templados almacenan el dióxido de carbono (CO2) y metano emitidos a la atmósfera, los absorben y por la fotosíntesis liberan oxígeno. Proceso similar lo tienen los océanos a través del trabajo de las algas”, continúa el mismo texto.
Sobre los ecosistemas desérticos, como el que pudiera ser el de la Comarca Lagunera, el mismo artículo menciona que aunque no se habla mucho de los problemas que sufre el desierto, ya que no es un escenario con una gran frecuencia de árboles, las condiciones del suelo son importantes para ayudar a absorber el CO2. En este Día Mundial de la Tierra no podemos darle la espalda a ninguna región y/o ecosistema con vida, todos son parte activo de la situación.
Al celebrar el Día Mundial de la Tierra, recordemos nuestro papel como guardianes responsables de este maravilloso planeta y comprometámonos a trabajar juntos para proteger y preservar su belleza y diversidad para las generaciones venideras. Cada acción, por pequeña que sea, cuenta en la lucha por un futuro más verde y próspero para todos.