

Cuanto mejor aprendemos a expresar nuestros sentimientos, pensamientos y creencias de forma verbal y no verbal, más éxito tendremos y más realistas seremos. Nuestras palabras y comportamientos, repetidos una y otra vez en situaciones similares, se convierten en los guiones de nuestra vida. Muchos de nuestros sentimientos y comportamientos tienen sus orígenes en la infancia.
Define tus objetivos: que los objetivos a corto plazo contribuyan a la realización de los objetivos a largo plazo. Piensa en varios guiones sin juzgar ni descartar ninguno; es importante pensar en cada uno de ellos y en sí te ayudaran a conseguir tus objetivos.
El cambio está a menudo lleno de incertidumbre. Una mentalidad más esperanzada, optimista y resiliente al descubrir el viaje emprendido: tengo el valor de cambiar los guiones. Debes tener en cuenta tus criterios para evaluar la efectividad del guion y hacer los cambios cuando sea necesario.
La gente que tiene mentalidad resiliente reflexiona sobre lo que puede hacer de otra manera cuando se enfrenta a contratiempos. La guía para realizar los cambios deseados en la vida es buscar dentro de uno mismo las soluciones a los problemas. Cuanto más podamos aceptar el hecho de que tenemos las riendas de lo que pasa en nuestras vidas, más poderosos y resilientes seremos.
Otra característica básica de la gente resiliente es su capacidad para combatir con efectividad el estrés y la presión. Cuando hay compromiso, tenemos una meta que nos dice por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo. Contamos como guía con una visión que proporciona pasión y sentido a nuestra vida y disminuye el impacto al estrés.
Uno de los pasos más importantes que podemos dar para descubrir y mantener un estilo de vida resiliente es abrazar una mentalidad que ponga de relieve conceptos como la pasión, el sentido, el reto y el control personal. Desde ese manejo de la interioridad, podemos encontrar la conexión empática con otras personas.
DE LA RESILIENCIA A LA EMPATÍA
La empatía se define popularmente como la habilidad o capacidad de identificarse con los demás o de experimentar indirectamente sus sentimientos, actitudes y pensamientos; ponerse en la piel de los demás. La empatía influye de forma considerable en la calidad de nuestra vida personal y profesional, sobre todo en las actividades que comparten relaciones sociales; facilita la comunicación, la cooperación, el respeto y la compasión.
Una vez que hayamos tomado mayor consciencia de las creencias u obstáculos que dificultan la empatía, podemos centrar nuestro tiempo y nuestra energía en desmantelar esos obstáculos y continuar con el viaje destinado a cultivar esa cualidad.
El proceso de desarrollar y practicar la empatía es un viaje de toda una vida. Requiere concentración y práctica. Igual que el ejercicio físico diario mejora nuestra resistencia y nuestra fuerza, también los “ejercicios de empatía” mejoran la compasión y los conflictos personales de forma efectiva y constructiva. Debemos intentar perfeccionar y fortalecer activamente nuestra capacidad de empatía y ser conscientes de los obstáculos que puedan surgir. Si lo conseguimos, no solo enriquecemos nuestras vidas, sino también las de los demás.
Los pequeños grandes cambios suceden al decir o hacer una cosa de forma diferente. Puedes empezar a cambiar actitudes y abrir puertas nuevas y más prometedoras.
El humor es un componente esencial de una mentalidad resiliente, ayuda estar menos a la defensiva y menos ansiosa a mostrarse más alegre y abierta a las comunicaciones.
La aceptación implica tener expectativas y objetivos realistas, reconocer e identificar nuestros sentimientos y manejarlos de forma constructiva, definir nuestro lado fuerte y nuestro lado vulnerable y llevar una vida equilibrada en la que nuestro comportamiento se corresponda con nuestros valores y objetivos.
Las personas que tienen consciencia de sí mismas normalmente se paran a reflexionar con calma, a menudo cuando están solas, lo que les permite pensar las cosas bien en vez de actuar impulsivamente.
La resiliencia implica tener la sabiduría y la flexibilidad necesarias para modificar nuestros objetivos y para mejorar nuestras siempre cambiantes relaciones.
El objetivo de este escrito es para mejorar tu conexión con las personas y con tus sueños e ideales, animarte a plantear y proporcionar alegría a los demás, a reír y a ser consciente de que somos nosotros los verdaderos autores de nuestra vida.