

ARTÍCULO GENERADO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Este texto fue generado por la herramienta de inteligencia artificial Pi, bajo la selección, cuidado y curación de Arturo Castañeda (experto en materia de Recursos Humanos) y la posterior edición de la Dirección Editorial de Soliradio.com. La columna Universo RH busca informar al público sobre aspectos relevantes y actuales en materia de Recursos Humanos, aprovechando las ventajas tecnológicas de la inteligencia artificial, con el respaldo del conocimiento y la experiencia profesionales de un experto en el rubro.
La capacitación continua se ha convertido en una necesidad para mantenerse actualizado y competitivo en el mundo laboral. La tecnología avanza a pasos agigantados y el mercado se encuentra en constante cambio, por ello es necesario adquirir nuevas habilidades y conocimientos que nos permitan desarrollarnos profesionalmente. De acuerdo con el informe, The Future of Jobs Report, que publica el Foro Económico Mundial, para el 2025 la digitalización y automatización desplazarán 85 millones de empleos en todo el mundo y cerca del 50% de las personas que mantengan sus puestos de trabajo en los próximos años necesitarán realizar cursos para reforzar sus competencias básicas.
Las competencias laborales (conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes) requieren capacitación continua (upskilling) para mantener competitividad ante un entorno que propone ser mejor cada día. Las organizaciones que le dan a sus empleados formas de adquirir o mejorar sus habilidades tienen más probabilidad de tener éxito, especialmente dada la rapidez con la que la tecnología empuja a las empresas a moverse.
Todos los colaboradores cuentan con algunas habilidades más débiles que otras, las cuales no les permiten realizar su trabajo a la perfección. A través de la Detección de Necesidades de Capacitación (DNC), podemos identificar las habilidades que cada área necesita desarrollar para realizar un mejor trabajo. Un programa de Capacitación y Formación correctamente diseñado potencializa al talento y mejora la productividad. La capacitación debe ser encauzada a minimizar las brechas en el desarrollo de habilidades y competencias. Al facilitar la formación necesaria, contaremos con personal capacitado y certificado que sabrá proponer mejoras y mejorar la productividad.
La capacitación continua también se utiliza como un mecanismo de recompensa que promueve el desarrollo individual y organizacional. Si nuestros colaboradores tienen acceso a programas de capacitación continua, se sentirán valorados y comprometidos. Esto puede volverse en una ventaja competitiva porque reconocen que una organización que invierte en sus colaboradores está destinada al éxito.